martes, febrero 01, 2011
lunes, enero 31, 2011
La siniestra
Nos hemos vuelto todos locos. Siguió el concurso de gilipollas, al que cada día se apuntó un concursante. De La Iglesia, al que le gusta más un micrófono que a Zapatero una frase arapahoe, se cabreó con “los que ponen banners”. Luego se reunió con “los internautas” y les dio la razón: compartir pelis no es delito. La siniestra, indignada con Alex, vio tumbada su ley, pero el PP le respaldó y consiguió que se aprobase su chapuza. Odiada por todos menos por los “creadores”, la siniestra en ningún momento dimitió, mientras acumula cadáveres políticos. Entonces Alex, otro cadáver, se cabreó otra vez y, él sí, dimitió. Pero no. ¡Espera! Lo haría después de salir por la tele en la gala de los Goya. La posible sustituta de Alex, Iziar, dijo entonces que Alex había hecho mucho daño. Y todo es vanidad, que diría Krahe.Pero aunque parecía que en este sainete digno de García Sánchez o Antonio del Real no cabía un bobo más, va Gerardo Herrero y suelta: "Álex ha perdido la cabeza con el Twitter. Le ha venido un síndrome de Estocolmo con los internautas. Es como si el Ministerio de Sanidad negociara con los traficantes de cocaína cómo se hace una ley y si la coca debe ser de mejor calidad y se habla del tema con la gente que tiene problemas con ella”.
Herrero cuchillo de palo es un desastroso director que ha ganado el concurso de idiotas. Como diría NAPALM, bájense de la Mula, para comprobar su mediocridad, cosas como Desvío al paraíso, Malena es un nombre de tango, Territorio Comanche, Frontera Sur o El misterio Galíndez. Presidente de la academia en el 94, Cuchillo de palo ha recibido muchos millones del erario público para sus cutres películas y no es más que otro miembro de una casta de señoritos arrimados al trinque que ven, acojonados, que llega un cambio de era, un cambio de ciclo imparable.
Y lo más lamentable, lo que verdaderamente da vergüenza ajena no es ver a unos payasos en plan balada triste de trompeta, sino que el auténtico origen de la ley de la siniestra parece venir del gran villano, el enemigo, ¡el destructor del cine español! Viene DE HOLLYWOOD, como destapó Wikileaks. Fue Hollywood, fueron los norteamericanos quienes le dieron un toquecito a la siniestra. Que ya está bien. Que ya nos vale a los españoles. Y cuando Hollywood habla, PSOE y PP escuchan, callan y ejecutan. Escrita el 29 de enero de 2011.
viernes, enero 28, 2011
Extras
Estudié y me diplomé en la escuela de cine. Soy de la generación de niños que iba a las matinales, que crecieron con el vídeo y que se desarrollaron, que maduraron con el DVD. Y lo que aporta el DVD no es sólo la calidad y la comodidad en la reproducción y la versión original y el subtitulado, el DVD nos trajo algo nuevo: los extras.La mayoría de los extras son superfluos o intrascendentes. Una película superflua e intrascendente conlleva extras olvidables. Pero una película grande, honesta o humana conlleva unos extras maravillosos sólo por el hecho de escuchar a la gente que hizo posible esa película. En los buenos extras, y hay muchos en muchas ediciones, hay ocultas clases magistrales sobre cómo escribir, rodar, interpretar, iluminar, producir…
Hace siglos daba clases en una escuelita de cine. Cuando los chavales me preguntaban por las fuentes para conocer más o por otros lugares donde aprender, yo les decía que lo mejor era irse al FNAC o al Corte Inglés y comprar buenas ediciones, ediciones especiales con extras.
En muchos de esos extras está congelada la experiencia de decenas de grandiosos guionistas, directores, actores, iluminadores y productores de los que se puede aprender. Y lo que es mejor: te pueden contagiar su pasión, su energía y su verdad. Me importa un carajo que esto suene cursi. Cuando vi el documental de Eleanor Copppola sobre Apocalypse Now -nunca incluido en un extra en España y nunca distribuido- supe a qué quería dedicarme “de mayor” aunque la vida me dijo después a lo que debía dedicarme para pagar el alquiler.
Chavales, devorad todos los buenos extras que podáis porque es ahí -y no en las caras escuelas de cine o en la pantalla donde se proyectan las mediocres pelis de hoy- donde vais a encontrar a gente buena, a gente decente, a gente que se sentía orgullosa, y con razón, de lo que hacían. Porque lo que hicieron fue único, increíble. Escrito el viernes 21 de enero de 2011.
jueves, enero 27, 2011
miércoles, enero 26, 2011
A Sucesos
La noche previa al asesinato de Miguel Ángel Blanco NAPALM y yo estábamos montando una peli de Super Ocho en Algorta, Vizcaya. Esa noche hubo fiesta borroka en la plaza que da al balcón de la casa donde trabajábamos. Esa noche NAPALM vio, en un bar, a un tipo mofándose, frente a un televisor, de las pocas horas que le quedaban de vida al concejal. Mi amigo pudo vivir en persona la podredumbre moral vasca.Cada vez que escucho la palabra “paz” cuando un político o un periodista se refiere a ETA me llevan los demonios. Todavía algunos siguen con la matraca de la “paz” cuando no hay ninguna guerra y nunca la hubo.
Hoy ETA es tan ofensiva como los GRAPO, que de vez en cuando matan a un pobre desgraciado o roban, pero sin afectar realmente a la sociedad. No tiene ningún sentido “la paz” o “el fin de ETA” por una sencillísima razón que el otro día me expuso NAPALM: podemos vivir con ETA. Podemos vivir con ellos y podemos asumir sus crímenes. Hoy por fin podemos asumir lo que parecía inasumible en los ochenta y sin necesidad de ninguna tregua o negociación.
Por eso estaría muy bien que los periodistas relegaran a ETA a las páginas de sucesos, no a las de España o a las de Política. A sucesos. Con los narcos, los manguis, los asesinos o los maltratadores. Escrito el domingo 23 de enero de 2011.
martes, enero 25, 2011
lunes, enero 24, 2011
Cuarta entrevista: Diego Galán
El mejor director que ha tenido el Festival de San Sebastián, el que lo salvó del ostracismo y lo catapultó al meollo internacional, es una de las figuras clave de nuestro rarito documental. Tipo ocupado pero ya definitivamente retirado de los tejemanejes del festival de San Sebastián, Galán no puso peros en ningún momento y nos pidió un trato de tú enseguida. A ver qué va a ser esto. En su casa, en la calle Bailén y con unas vistas envidiables, nos recibió espontáneo, amable y abierto.La entrevista fue muy relajada y en ella encontramos lo que buscábamos: la información que habíamos encontrado en su entretenidísimo libro sobre el festival, una buena dosis de experiencias humanas y lo que se cocía entre bastidores en San Sebastián o lo que vivió en sus visitas a Los Ángeles. En definitiva: recuerdos sobre cineastas ya desaparecidos y viejas glorias casi olvidadas.
Lo mejor, en estos tiempos prohibicionistas que vivimos, fue verle encenderse su cigarrillo nada más empezar el interrogatorio. “¿Podemos?”, le pregunté. “Hombre por supuesto, no me jodas”, respondió. Así se caldea una entrevista, con los vicios y las malas uvas compartidas. “Cómo está los de darle al pitillo, qué asco”.
Nuestras preguntas se remontaban a casi 25 años, cuando Galán dirigía un festival que logró la codiciada categoría A gracias a un trabajo tenaz y admirable. Su memoria no fue portentosa, pero nos dio imágenes y momentos cojonudos que seguro nos van a servir en el montaje final.Lo mejor de Galán, que nos ofreció material gráfico inédito (un tesoro para nosotros), fue su llaneza a la hora de irse de vinos con nosotros tras la grabación. Hasta ahora, en las entrevistas nos habíamos encontrado con una barrera frente al los entrevistados. Unos más amables y entregados que otros, nos concedían sus tiempos y ya, y para casa. Galán no. Se apuntó -o nos apuntó, mejor dicho- a los vinos por su barrio. Y disfrutamos de la conversación, y conocimos historias sobre Bette Davis, Fernando Fernán Gómez, Oliver Stone, Robert DeNiro, Mickey Rooney o Vázquez Montalbán.
Diego Galán es un raro espécimen que te escucha como tú le escuchas a él. Aunque él lleve la ventaja en experiencia, aunque se haya codeado con la crema de la crema de Hollywood y el cine de autor mundial, te escucha con el mismo interés que tú le escuchas a él. Y eso, créanme, es rarísimo. Casi un milagro. Y me temo que en este proyecto no lo vamos a volver a encontrar. Escrito el domingo 16 de enero de 2011.
viernes, enero 21, 2011
¡Lo llama show!
En España cuando los filmakers se ponen intensos suelen hablar de su “obra”, su “creación”, su “universo” o su “mundo”. Hace unas noches Carmona vino a cenar a casa. Le mostré mi caja de Los Soprano como un niño enseña sobreexcitado su colección de cromos acabada. Vimos algunos de los extras y a su creador David Chase. Y le escuchamos hablando siempre de su “show”, nunca de su “obra”, su “creación”, su “universo” o su “mundo”.Entonces fue Carmona el que se mostró sobreexcitado. “¡Lo llama show!”. Los norteamericanos tienen metido hasta el tuétano el concepto de entretenimiento. Hasta una compleja y artística obra maestra de la tele como Los Sopranos es para ellos un show. Los Soprano, como El padrino, son ante todo show business, son Showbiz.
Un día, en España el término “cómicos” se volvió despectivo. Un día, en España “los de la cultura” nos revelaron una superioridad que no merecían. Como bien dijo el escritor David Thomson, la HBO no es una fundación cultural, una escuela de las artes o un proyecto intelectual, sino “un canal de tamaño modesto pero audaz, trabajando según los ajustados calendarios e implacables presupuestos de un sistema de fábrica”. De fábrica, charlatanes. Y a sus grandiosas series y a su admirable trabajo ¡lo llaman show! Escrito la noche del 18 d enero de 2011.
jueves, enero 20, 2011
miércoles, enero 19, 2011
“Olvídalo todo. Es Chinatown”
La última vez que vi Chinatown fue en la filmoteca. Fue también la primera vez que la gocé en pantalla grande. La copia era bastante buena y la sala estaba llena. En cuanto sonó la extraordinaria banda sonora de Jerry Goldsmith y se proyectaron los títulos iniciales me entró un escalofrío, me hundí en la butaca.Chinatown se produce en la época de las películas retro (El gran Gatsby, El golpe o Primera plana) pero reniega de esa moda de los estudios. Roman Polanski se lo dejó claro al productor Robert Evans: no haría una película retro ni la haría como en los treinta. Rodaría como se hacía en los setenta. Polanski pidió rodar en color y en Panavisión. El fotógrafo contratado era el veterano Staney Cortez (El cuarto mandamiento), pero el hombre, ya mayor, era muy lento y sus técnicas estaban desfasadas. Polanski, que no quería que el tono cromático del film se pareciese al de El padrino (algo que pretendía Evans, productor de la obra maestra de Coppola), hizo sustituir a Cortez por John A. Alonzo, que acabó firmando un trabajo con muchísima personalidad.
El guión de Chinatown, de Robert Towne, es complejo, enrevesado y lleno de recovecos y revelaciones que van siendo desgranadas secuencia a secuencia. Uno de sus grandes logros de Towne es haber pergeñado una extraña trama basada en el agua y no en joyas, carreras de caballos, atracos, bancos o una figura en forma de halcón. Pero lo que realmente hace grande a Chinatown es que en ella el thriller no se sustenta en los archiconocidos códigos del género, sino en lo humano. En la corrupción, el poder, la mentira, los impulsos más primitivos, el sexo sano y el sexo enfermo. Así lo explicó Polanski: “El suspense nace no tanto de los hechos, sino de los sentimientos y las emociones de los personajes. No hay puertas que chirríen ni sombras amenazadoras, hay sentimientos complicados, sombras que turban la mente de los personajes”.
Y el humor. Chinatown, que arranca con la socarrona escena de un marido descubriendo las fotos de su mujer pegándosela con otro, despliega memorables momentos de humor marca Nicholson, un protagonista golfo, algo vulgar, muy natural y cargado de sexualidad que está a años luz de otros hieráticos detectives del cine clásico.
Además de un detective con un esparadrapo en la nariz durante un tercio de película y una confesión a bofetada limpia (“Es mi hermana, es mi hija”), lo que me sigue maravillando de Chinatown es el final. Para llegar a él también hubo bofetadas entre Towne y Polanski. Towne quería un final feliz. Evelyn mataba a su padre Noah Cross en una calle de Chinatown. Pero Polanski objetó: “El mundo es un lugar tenebroso”. Polanski ganó la pelea de egos: Gittes (Nicholson) no puede hacer nada frente al mal, no puede reaccionar ante la inevitable repetición de la injusticia, ante lo corrupto del ser humano. En la versión de Polanki Gittes se queda en estado de shock ante el cadáver de Evelyn. Y entonces, consolándolo, un compañero le susurra: “Olvídalo todo. Es Chinatown”.Como cuando decimos “Nadie es perfecto” o “Que la fuerza te acompañe”, frases que se han vuelto expresiones coloquiales gracia al cine, yo adopté la última frase de Chinatown. Porque también creo que suele ganar el mal y que nuestro mundo es un lugar tenebroso. Y al reconocer al mal campando a sus anchas suelo soltar aquel “Olvídalo todo. Es Chinatown”. Escrito el sábado 16 de enero de 2011.
martes, enero 18, 2011
lunes, enero 17, 2011
La comedia humana
No conocía a William Saroyan hasta que compré y leí ‘La comedia humana’, una historia que en manos de otro novelista podría haber sido de un empalagoso de morirse pero que con Saroyan se convierte en un relato sencillo, emotivo y humano, sobre todo muy humano.Saroyan se acera a la frontera que separa lo compasivo de lo cursi y logra no traspasarla. No soy lector de retratos de infancia tipo ‘Matar a un ruiseñor’, tan prósperos entre los autores norteamericanos, pero el caso de ‘La comedia humana’ es distinto. La novela, escrita con una sencillez nada fácil de lograr, te atrapa desde el primer capítulo y sobre todo por el eje de su historia: la vida de un chaval que trabaja en telégrafos (Saroyan lo hizo) entregando telegramas del frente, aquellos que empezaban con el fatídico “Sentimos informarle que su hijo…”.
Saroyan era un tipo curioso. Aunque maneja imágenes fabulosas (esta novela podría ser una película inmensa en manos de un guionista competente) se tira a veces al vacío de los monólogos y sale bien parado. Uno de sus personajes, una profesora, dice: “No me importa lo que mis criaturas parezcan en la superficie. No me engañan ni los modales elegantes ni los malos modos. Me interesa lo que hay debajo de los modales de cada clase. No me importa si una de mis criaturas es rica o pobre, brillante o lenta, genial u obtusa, con tal de que tenga humanidad, de que tenga corazón, de que ame la verdad y el honor, de que respete tanto a sus superiores como a sus inferiores. Y si las criaturas de mi clase son humanas no quiero que sean humanas del mismo modo. Con tal de que no sean corruptas no me importan sus diferencias. Quiero que cada una de mis criaturas sea ella misma”.
Es extraño que una novela, casi naif en algunos pasajes, luche de manera tan tenaz y desnuda por hacer hincapié en valores que hoy resultan raros de escuchar, por los que nos tacharían de presuntuosos: honor, humanidad, verdad y corazón. No me extraña que Saroyan titulase dos de sus obras teatrales ‘La hermosa gente’ o ‘La gente que emana luz’.
Los personajes alrededor del crío protagonista (el telegrafista borrachín, su madre, su hermano, sus amigos, sus profesores y los familiares a los que entrega sus fatales telegramas) están muy bien dibujados y quedan, permanecen, tienen poso. Me alegra haber conocido a Saroyan. Escrito el domingo 16 de enero de 2011.
jueves, enero 13, 2011
GRANDES PENSADORES
miércoles, enero 12, 2011
Cautividad
Estoy leyendo ‘El hombre del traje gris’, una grandiosa novela de Sloan Wilson. Una de las típicas frases de contraportada de novela que más odio, que más envidio y que más pupita me hacen es esa que he vuelto a leer en ‘El hombre del traje gris’: “A partir de libro X, premiado con el premio Y, Z PUDO DEDICARSE POR COMPLETO A LA LITERATURA”. Al leerla, y si el escritor el bueno, como lo es Wilson, pienso dos cosas: 1. Te lo has ganado. 2. Cabrón suertudo.DEDICARSE POR COMPLETO A LA LITERATURA. Ay. No valgo para mandarlo todo al carajo y pasar hambre como Hamsun, Bukowski o Fante. Y ni de coña tengo su capacidad para el bebercio, aunque le dé al frasco. Me he acostumbrado a mi curro, me he hecho a él y a mis colegas, pero me engaño como se engañan los pretenciosos creativillos de Mad Men, pensando que puedo escribir al llegar a casa o los fines de semana. Esto lo escribo cansado y tras una jornada de ocho horas. No es plan. Y no hay derecho.
Cuenta George Orwell, uno de los que se lo ganó (aunque tuvo que darle a la conferencia y a la colaboración radiofónica), que una mente comprada es una mente estropeada. Y también que “la imaginación, como algunos animales salvajes, nos se reproduce en la cautividad. Cualquier escritor que niegue esta realidad está reclamando su propia muerte”. Escrito la noche del martes 11 de enero de 2011.
martes, enero 11, 2011
lunes, enero 10, 2011
La habitación 511
Mario Monicelli, nonagenario director de cine, se tiró por la ventana de un quinto piso de un hospital. Diego Galán se preguntó indignado en El País: “¿No tenían paliativos para ayudarle? ¿Son esas las normas de este Gobierno italiano, dejar que los enfermos se suiciden brutalmente en vez de auxiliarles? Imaginarse a un anciano de 95 años, desesperado, trepando de mala manera a una ventana para arrojarse al vacío para cortar con ello definitivamente su sufrimiento, es estremecedor. ¿Cuántas películas hacen falta, cuantos escándalos hay que provocar para que de una vez por todas se nos permita morir en paz? ¿Cómo es posible que Monicelli y quién sabe cuántos otros hayan tenido que tirarse por las ventanas para morir dignamente?”.Hace semanas la portada del semanal de ese mismo periódico mostró a un hombre maduro sobre la cama de un hotel. Bien vestido, de pelo fuerte y canoso, miraba con decaimiento hacia la ventana de su habitación. Se llamaba Carlos Santos y fue a ese hotel a poner fin a su vida. Ya está muerto, ya no existe. Horas antes, el escritor y periodista Juan José Millás habló con él y logró uno de los reportajes más desasosegantes y raros que he leído últimamente en la prensa española.
La historia de Carlos es una historia de soledad, de muerte en soledad. ¿Qué muerte no es en soledad? Se vio desauciado por culpa de una resonancia. En ella le encontraron “el bicho”, un hijo de la gran puta llamado quiste radicular que te deja paralítico y va directamente a tu cerebro. Su futuro era perder toda energía, vivir como un anciano, dolores intensos, parálisis y cagarse encima sin poder evitarlo, ya que “el bicho” provoca el descontrol absoluto de esfínteres.
Según Millás, que confiesa con honestidad que no tuvo huevos de acompañarlo hasta el final, Carlos le miraba con una mezcla de desafío y desamparo, dos palabras que repitió dos veces en aquel reportaje. Millás dejó escrito que “el día de su muerte Carlos subió en compañía de un voluntario y una voluntaria de DMD (asociación Derecho a Morir Dignamente) a su habitación grande y luminosa. ¿Qué os parece si me pongo el pijama? preguntó a los voluntarios. Antes de que le contestaran, se metió en el cuarto de baño, de donde salió al poco en pijama y con unas zapatillas (no se había quitado los calcetines). Dobló cuidadosamente la ropa de la que se acababa de desprender y la guardó en el armario. A continuación tomó el DNI y lo colocó en la mesa, sobre un pequeño conjunto de billetes bien doblados. Muy cerca, dejó la carta al juez y a la policía”.
“Luego sacó de su cartera el bote con las pastillas, que ya había pulverizado, y las introdujo en un vaso, echando a continuación una porción de un yogur de fresa que había comprado antes de subir. Revolvió bien con la cuchara hasta lograr una masa homogénea (lo que llevó su tiempo, por la cantidad) y el yogur de fresa se puso azul debido a la reacción química. Se tomó el "cóctel" a cucharadas asegurando a los voluntarios que no estaba tan malo comparado con el aceite de ricino de su infancia. Se quedó dormido sobre las 13.40, y media hora después, en medio del profundo sueño, dejó de respirar, sin estertores, sin sufrimiento, sin dolor, escapando así a un horizonte clínico espantoso. La prensa, como es habitual en estos casos, no dio cuenta del suceso”.
Gracias a Millás sé que existió Carlos. Y gracias a él sé que existe la asociación Derecho a Morir Dignamente. Y que en ella hay gente buena que ayuda a gente como Carlos a morir, a acompañarlo al hotel y a llamar a recepción cuando todo ha acabado. Una sociedad que mientras vivimos nos trata como a niños malcriados o nos dopa con trivialidades pero no nos deja irnos de este lugar con dignidad es una sociedad despreciable. Escrito el domingo 2 de enero de 2010.
martes, enero 04, 2011
lunes, enero 03, 2011
Entre copas, mi película de la década
No pretendo sentar cátedra. Es MÍ película, cada uno tendrá la suya o las suyas. O ninguna, que menuda década de mierda. La vi por primera vez hace cinco años junto a JR y NAPALM. Renoir Plaza España. Se apagaron las luces. Negro. En off, alguien apremia al personaje de Paul Giamatti (Miles) a salir de su cama para, en bata, aparcar en otro lugar su desfasado coche. Nadie se mira en la sala oscura de un cine, pero hay unas pocas películas que hacen que mires a tus compañeros de vida y butaca con sencillos movimientos de cabeza, atusar de cabellos, alteración de ritmos respiratorios, risas o carcajadas. Al final de la proyección, tocados y risueños, los tres supimos que Entre copas era ya una de las nuestras, de las que compras para tener en casa, perfecta para una velada con Riveras o Riojas. Así fue.Alexander Payne, que desde Entre copas se ha centrado en la producción y no ha vuelto a estrenar un largometraje (en breve nos llega The Descendants), logró una película valiente, incorrecta, puntillosa y detallista hasta la envidia (porque tú también quieres escribir así algún día) o el pavor (por verte tan certeramente reflejado en ese retrato de perdedores desorientados que tanto se engañan). Con sólo cuatro personajes centrales, la película logra un fresco generacional que amas y odias, como a ti mismo y a tus seres queridos, como si te plantaras ante una especie de cine-espejo. En su proyección, miras a los tuyos y te miras reconociendo muchas miserias y valores compartidos en la pantalla. Y eso hoy es, literalmente, un jodido milagro.
Su guión, escrito por Payne junto a su amigo Jim Taylor y basado en la novela de Rex Pickett, es un portento en el manejo de los valores de la tragicomedia, el realismo social, una nihilista filosofía, la profundidad psicológica y hasta un humor descacharrante. Los detalles, a patadas, de su escritura, construyen una amistad entre dos tipos aparentemente odiosos -un escritor frustrado tendente a la pedantería y un ex actor que piensa con la polla- pero tan humanos que acabas adorándoles. Los dos, acotados por un código moral privado, se quieren a pesar de que ninguno “entienda el juego” del otro. Los dos están plagaditos de carencias y por eso son sencillamente de verdad como lo son las chicas, absolutamente creíbles.
Entre copas utiliza en sus geniales diálogos la metáfora del vino y su decisiva elaboración para hablar de las personas, pero lo hace lindando el límite de la pedantería, sin cruzar nunca esa delgada y tan peligrosa frontera. Las acertadas citas a Bukowski, Toole o Las uvas de la ira, de Ford, están bien integradas, casi no se notan. Otro milagro. Entre todo el conjunto, me quedo con instantes como el reencuentro entre Miles y su ex mujer y su momento de la verdad literaria, la pura representación de casi todos los actos afectivos del ex actor Jack, la mirada sabia del personaje de Virginia Madsen, el final… y esa pareja de gordos de clase baja follando como animales mientras en su televisor aparecen Donald Rumsfeld y George Bush.
Entre copas recuerda que, como un buen vino, tenemos el peligro de ajarnos si no nos abren a tiempo con cariño y delicadeza. Hay que haberlas pasado algo putas para entenderla del todo y retrata una California que no se recordaba, por exacta, desde el veraz cine de los setenta. Iniciada la década, en 2002, descubrí el talento de Alexander Payne a propósito de About Schmidt. Cuando se estrene The Descendants mis amigos y yo seremos de los primeros. Y luego, de vinos. Reeditado y corregido el lunes 3 de enero de 2011.
Texto relacionado: LOS DESCENDIENTES: Muerte absurda, vida absurda
viernes, diciembre 31, 2010
Lo que hay que tener
“Con la que esta cayendo”, “No te quejes, que al menos tienes trabajo”, “Se acabó el vivir como vivíamos”, “Gastábamos por encima de nuestras posibilidades”, “Todavía no nos hemos dado cuenta de la que nos viene”… No sé si en 2011 seguiremos escuchando esto o cosas mucho peores como “¿Sabes a quién han despedido?”. Lo escucho demasiado últimamente.No quiero abandonar el año aterrorizado, triste o encabronado. Quiero hacerlo con ánimo. Y a ver si consigo escribir esto sin parecer un predicador gilipollas. Un amigo deprimido me ha dicho que su vida es una mierda, que trabajaba en un lugar que le machaca el cerebro (es diseñador de revistas corporativas) y que no consigue dedicarse en cuerpo y alma a sus ilustraciones. Mi amigo está pensado seriamente que “no tiene lo que hay que tener” y piensa “dejarlo” en 2011.
No soy nadie para darle consejos, estoy en su misma situación. No me gano la vida como escritor, disciplina con las que me encantaría sobrevivir. Pero, y aquí saca la patita el predicador gilipollas, SOY ESCRITOR. No he tenido pasta, suerte o padrinos para “ganarme la vida” escribiendo novelas, ensayos o artículos, pero sé que tengo “lo que hay que tener”.
Muchas veces me pongo oscuro en este blog. Podrá parecer una pose, pero no hay absolutamente nada de eso aquí. Para que esta vez no me tachen de tétrico, voy a ser positivo. Igual que a mi amigo, también me han hecho dudar. Y no estoy hablando de la duda de conseguir vivir de tu pasión, estoy hablando de dudar de ti mismo, de pensar “dejarlo”, de eso que te hace sentir vivo, de lo que siento ahora, escribiendo estas palabras.
Amigo, si lo tienes no lo “dejas”. Y dilo sin miedo a ser un soberbio: “Lo que hay que tener” YA LO TENGO. Coño. A los que no piensan dejarlo, a los que sigan teniendo ganas de pelea, a los que no se rinden, ¡FELIZ 2011! Mierda, no he podido evitar parecer un predicador gilipollas. Escrito la mañana del sábado 18 y la noche del 30 de diciembre de 2010.
jueves, diciembre 30, 2010
Si somos imaginativos
Le he metido buena caña al señor Pérez en este blog, y con razón. Ha dicho tonterías muy gordas. Pero en esta ocasión ha dicho algo lleno de sensatez. Veamos ahora si los suyos le entienden y ponen a trabajar la imaginación que han demostrado no tener durante tanto tiempo. Palabras de Pérez, presidente de FAPAE, patronal de los productores audiovisuales, para La Información:Pongamos que el distribuidor te dice que va a explotar la película en cines tres meses; el del DVD, otros tres; el de la televisión de pago te dice que tiene un año desde el estreno en salas; y el de la televisión en abierto se reserva tres años. Entonces, ¿dónde está Internet? Para el nuevo modelo habrá que hacer una sentada con todas las partes.
Yo me pronuncio ya: creo que inicialmente un modelo de transición sería que la película se estrene en salas -teniendo en cuenta que ese periodo se ha acortado a cuatro semanas, a veces, dos- y a continuación se ponga en Internet. A la larga, si somos imaginativos, se podrá estrenar a la vez en Internet y en salas, pero a un precio que compense ir al cine; a las cuatro semanas ponerla en Internet por la mitad por sólo en streaming; al no sé cuánto tiempo te la puedes bajar pero sólo para un día, y más tarde la puedes conservar en tu propio archivo. Y todo eso jugando con diferentes precios.
Uno de los defectos que tiene el modelo de explotación del cine español es que no tiene grandes distribuidoras en salas. Cuando un productor español distribuye su película a través de una empresa americana, dicho cariñosamente, nos estamos poniendo en manos de nuestro peor enemigo. Sería kafkiano que no hiciéramos los deberes y tuviéramos portales de tamaño suficiente para evitar que el cine español tenga que depender de lo de fuera.
Yo me pronuncio ya: creo que inicialmente un modelo de transición sería que la película se estrene en salas -teniendo en cuenta que ese periodo se ha acortado a cuatro semanas, a veces, dos- y a continuación se ponga en Internet. A la larga, si somos imaginativos, se podrá estrenar a la vez en Internet y en salas, pero a un precio que compense ir al cine; a las cuatro semanas ponerla en Internet por la mitad por sólo en streaming; al no sé cuánto tiempo te la puedes bajar pero sólo para un día, y más tarde la puedes conservar en tu propio archivo. Y todo eso jugando con diferentes precios.
Uno de los defectos que tiene el modelo de explotación del cine español es que no tiene grandes distribuidoras en salas. Cuando un productor español distribuye su película a través de una empresa americana, dicho cariñosamente, nos estamos poniendo en manos de nuestro peor enemigo. Sería kafkiano que no hiciéramos los deberes y tuviéramos portales de tamaño suficiente para evitar que el cine español tenga que depender de lo de fuera.
Todo lo que está pasando estos días lo recordaremos como el punto de inflexión para crear un modelo de explotación distinto.
La entrevista completa AQUÍ.
miércoles, diciembre 29, 2010
Derechos, deberes, cordura
Deberíamos pedir un poco de sosiego y de diálogo a cuenta de la defenestrada Ley Sinde. No es bueno ni el “tengo derecho a bajármelo todo y sin límites, que tu cine es una puta basura subvencionada que ya he pagado con mis impuestos y el canon”, ni el “mis películas están siendo robadas por desalmados que pisotean mis derechos de autor y quitan el pan de la boca a mis hijos”. Con razón, un tío que estrena peli está acojonado con el daño que puede hacerle una descarga en internet. Con razón, un tío que se descarga pelis está acojonado ante las amenazas de cierre de webs.Aunque el discurso de los peliculeros se base en la supervivencia mercantil, el epicentro del terremoto que está arrasando su sistema industrial es el de los derechos de autor, protegidos con cánones, policías o jueces. Los que viven del cine piden eso, “derecho a vivir de sus obras”. Hay quien ha escrito que tienen derecho a HACERLAS, no a VIVIR de ellas. Me parece una tesis tan respetable como debatible.
Hace décadas, a un tipo se le ocurrieron los conceptos de “propiedad intelectual” y de “derecho de autor”. Gracias a ellos, muchos pudieron vivir de sus obras, pero por su culpa la cultura mundial fue mucho más pobre. Sin los abusos que llegaron con el concepto de autor podrían haberse retroalimentado miles de autores, y el cine hubiese chupado del cine, la música o la literatura logrando unas ecuaciones creativas ilimitadas. Se hizo de lo intelectual una propiedad y abortó posibilidades creativas incalculables.
No soy admirador de Godard, pero me gusta leerle porque es un tipo que no sólo hace cine, también lo piensa. Godard, octogenario que no reclama NINGÚN derecho de autor a los que utilizan las imágenes de sus películas, ha dicho: “El derecho de autor no tiene razón de ser. Yo no tengo derechos, tengo deberes. No hay propiedad intelectual. Estoy en contra de la herencia. No me parece muy normal que los hijos de Ravel perciban los beneficios del Bolero. En la ciencia ningún científico paga derechos por utilizar la fórmula elaborada por un colega. Esto es un derecho asumido que en el cine no existe”.
Hoy el deber del cineasta es cambiar sin aferrarse al viejo concepto de derecho de autor. Si los cines cierran por ruinosos, no habrá que hacer carísimas películas para los cines. Si la tele está en auge, habrá que hacer más y mejor televisión. Si falla la financiación tradicional, habrá que buscar fórmulas como el placement o el crowfunding. Si las subvenciones “culturales” tienen mala fama, habrá que proponer las industriales. Si se lleva el gratis total en la red, habrá que intentar hacerle la competencia con portales brillantes y competitivos o con ediciones económicas y de gran calidad. Y, sí, habrá que chapar las webs que se forran con el trabajo de otros, no las que intercambian contenidos sin ánimo de lucro.
Un poco de cordura entre todos no vendría nada mal, aunque veo la cosa bastante jodida. Escrito la noche del lunes 27 de diciembre de 2010.
martes, diciembre 28, 2010
Vigalondo, un tío sensato
Ha escito en su blog: Me hago las siguientes preguntas: ¿Es posible cambiar de lleno las estrategias de distribución y exhibición y conseguir el nivel de beneficios necesario para producir más cine? ¿Podemos rebajar el precio de las entradas, o establecer diferencias de precios según ell tipo de película, sin desestabilizar el mercado? ¿Podemos producir un cine gratuíto, buscando patrocinios, añadiendo publicidad al visionado o pidiendo más participación del estado? (quizás no sepas que sólo ALGUNAS películas reciben subvención, y ese dinero es sólo PARTE del presupuesto final).¿Podríamos sostenernos con donativos o cantidades simbólicas por parte del espectador? ¿Es el crowfunding una actividad sostenible o sólo funciona como experimento puntual? ¿El futuro está en portales como el excelente Filmin.es? ¿Podemos producir películas a partir de los beneficios en un Spotify audiovisual? ¿Tiene cabida Netflix en España? ¿Es suficiente el número de gente en nuestro país dispuesto a pagar una cuota fija a cambio de ver películas online? ¿Tiene sentido que las empresas de telefonía cedan parte de sus beneficios por los contratos ADSL en concepto de propiedad intelectual?
Voy a responder todas estas preguntas con la misma respuesta. Cuidado, se trata de una sentencia a la que no estarás muy acostumbrado de un tiempo a esta parte, un pensamiento erradicado la práctica totalidad de blogs, foros y redes sociales que has visitado de un tiempo a esta parte: No lo sé.
Puedes leer todo su texto (pelín largo, pero interesante) AQUÍ.
lunes, diciembre 27, 2010
jueves, diciembre 23, 2010
Cultura, aunque les pese
Escuchar a la Sinde o a Alex de la Iglesia que la ley tumbada en el Congreso pretendía “salvar la cultura”, como si “la cultura” fuese Mentiras y gordas o Los crímenes se Oxford, me produjo sonoras carcajadas. Fue el periodista José Cervera quien dijo que “no se puede matar la cultura para salvar una determinada manera de entender la industria cultural.”Me parece de cínicos decir que el intercambio privado daña a la cultura. Hace años, Lauren Films, Manga Films, Twentieth Century Fox, Walt Disney, AGEDI, EGEDA y SGAE denunciaron a la página Indicesharemula, que ofrecía información sobre la ubicación de los archivos que sus usuarios podían descargar. Según la decisión judicial, bajar películas a través de las redes de intercambio de archivos NO ES DELITO. Y la sentencia recordó: si no existe lucro comercial, no hay responsabilidad penal. Y no nos engañen ni se engañen: ustedes no van sólo contra las webs de descargas con “ánimo de lucro”, van contra todas las que permitan bajarse SUS películas. Van contra lo gratis, díganlo ya de una vez y déjense de monsergas.
Ustedes demonizan el intercambio de cultura más rápido que se ha conocido en la historia justo cuando la cultura está bajo mínimos. Yo, señor De la Iglesia o señora Sinde, me bajo grandes clásicos que NO SE DISTRIBUYEN en España, no Los crímenes de Oxford o Mentiras y gordas, tan bien vendidas en los medios vendidos. Internet ha hecho daño a distribuidoras o productoras como la imprenta liquidó a amanuenses o como la electricidad al gremio de fabricantes de lámparas de gas.
A nadie se le ocurre decir que el amigo que te pasa la copia de la película que te negaste a ir a ver al cine o un clásico descatalogado es un peligroso aprendiz de Capone. Contra los cambios en los hábitos de consumo de la sociedad nada puede hacer una Ley Sinde. Y mientras la calidad de sus películas baja, el mercado queda obsoleto y el público sigue descargándose películas. Y lo ha tomado como una costumbre CULTURAL, aunque les pese.
Si me bajo una película que está en internet no soy un criminal. Igual que cuando me grababa en cinta vinilos de los amigos para ahorrar muchísimo dinero que no tenía. ¿Afectó eso a la “cultura”? Todo lo contrario: a la mía y a la de millones la benefició, cosa que no hizo a la industria discográfica del momento. Si a mí me cobran por el aparato y el CD, pago un peaje, y si no me aplico descargando sería idiota, que es lo que parece que nos llaman ustedes, Sinde y De la Iglesia.
La solución está en las BUENAS PELÍCULAS y bien editadas, no en bazofias como Mentiras y gordas o Los crímenes de Oxford. Sinde y de De la Iglesia saben que mucha gente se descarga películas por la red porque sospechan, y con razón, que la película que se bajan va a ser una MIERDA por la que no quieren pagar 8 eurazos en una sala o 20 ó 25 en su versión en DVD. Los responsables de las empresas "culturales" deberían optar por hacer cosas sencillas, servir mejor a sus clientes y ofrecer calidad, no BASURA. Productos MEJORES. Amigos del copyright: su viejo modelo de negocio está muerto y todavía no son capaces de reconocerlo. Sigan así. Reescrito la noche del 21 de diciembre de 2010.
GRANDES PENSADORES
"Yo pago religiosamente mis impuestos desde el primer día que recibí mi primer sueldo y la ley no me protege. Si se me puede robar tan impunemente, si nadie me defiende de esos robos, no sé por qué tengo que pagar impuestos. Estoy contemplando muy seriamente la posibilidad de hacerme objetor fiscal". (Fernando Trueba, aportando brillantes soluciones a "los de la cultura")
miércoles, diciembre 22, 2010
martes, diciembre 21, 2010
Valores
CNN + está siendo desmantelada. En enero todos sus empleados irán a la calle o a Telecinco a hacer la calle. Vi a José María Calleja temblándole la voz de la emoción al despedirse de su debate progre y mujeril. Otro que se va a la calle es Antonio San José. Hace años aterrizó como Calleja en PRISA, donde ha dirigido un informativo de tarde en CNN +. La tarde del viernes pasado San José me dio vergüenza ajena al verlo “entrevistar” a un tal De Santis (el de la foto), empresario que ha cambiado la imagen corporativa de PRISA, ahora de colorines.En aquella “entrevista” no había oxígeno para que sobreviviera algo parecido al periodismo, carecía del microclima necesario para hacer crecer algo honesto. Era otra autopromoción de cadena (en este caso de grupo mediático) disfrazada de información. Daba grima ver a San José -en plan empleado del mes a punto de meter sus cosas en una caja de cartón- siguiendo un guión que nos explicaba que PRISA representa la “libertad y la democracia”.
Son los “valores” que manejan los publicistas para que los tenderos paguen sus diseños. Así que no se hable más: “libertad y democracia” para el grupo que perpetró el “antenicidio” de los años noventa (compra y desmantelamiento de Antena 3 Radio) y todo un sin fin de tropelías políticas marca Polanco. Ahora los Polanco no son lo que eran, son otros los que absorben y desmantelan medios a su manera.
Son los “valores” que camuflan que PRISA es sólo otro conglomerado que descarta la información verdaderamente libre para hablarnos principalmente de SUS escritores, SUS novelas, SUS editoriales, SUS programas y cadenas de televisión o radio, SUS cineastas, SUS películas, SUS discos, SUS cantantes, SUS periódicos, SUS revistas y SUS premios, algo que seguro asumieron Calleja y San José al firmar su contrato. Otro de los “valores” del emporio mediático que explicó De Santis era que el grupo creaba “experiencias y emociones” y que competía de igual a igual con empresas como Nike. Sí, han leído bien, la de las zapatillas.
Que conste que no tengo nada contra el trabajo de un publicista, me pago el alquiler con la publicidad. Lo que me entristece es que se use a un periodista de forma bastarda. Una de las últimas preguntas del pobre San José, inquietante y patética, fue: “¿Pasamos entonces de ser una empresa… a ser una marca?”. La respuesta de De Santis fue SÍ. Pues claro que sí. Los futuros medios de comunicación globales serán marcas que alberguen programas parecidos al de San José, que pasó de ser un informativo a una teletienda. Y de una teletienda a ser NADA, a desaparecer. Escrito la tarde del viernes 10, el sábado 11 y el lunes 20 de diciembre de 2010.
lunes, diciembre 20, 2010
Llena eres de gracia
Con ella se captan lados imprevistos en las imágenes percibidas. La sensibilidad musical aumenta.
Sin ser un afrodisíaco genital, potencia y matiza las sensaciones en todas las fases del contacto erótico. Mirar y tocar pueden convertirse en experiencias nuevas.
Hay un elemento de aprensión y oscura zozobra, una tendencia a ir al fondo -rara vez risueño- de la realidad, que nos ofrece de modo nítido todo cuanto pudimos o debimos hacer y no hemos hecho, la dimensión de incumplimineto inherente a nuestras vidas.
(ANTONIO ESCOHOTADO. 'Historia General de las Drogas') viernes, diciembre 17, 2010
When You´re Strange
Algunos críticos, entre ellos Carlos Boyero, han despellejado a Oliver Stone a propósito del documental When You´re Strange, que acabo de ver. No soy alguien que suela defender a Stone, pero los dardos oportunistas contra su peli sobre los Doors no me parecen justos. Quizás sea una cuestión generacional.Todavía recuerdo, era un adolescente, cuando salí de ver The Doors. El film de Stone, excesivo y didáctico en algunas partes, fue mi entrada a un mundo que desconocía por completo. El sonido Doors, tronando en una gran sala de cine, me flipó. Las canciones me envolvieron, las imágenes del puestazo de peyote en el desierto me alucinaron, entendí la rabia de Morrison al instante, su bufonada, su mueca ante un país totalmente esquizofrénico, su rabioso “Sois todos unos jodidos esclavos”.
Algunos de mis colegas vivieron una experiencia parecida y los sesenteros Doors pusieron la banda sonora a nuestras noventeras barbacoas veraniegas. Ahora aquellos jovenzuelos que danzábamos a ritmo de The End atiborrados de cerveza barata o vino peleón en unas dunas a las cuatro de la mañana ya peinamos las primeras canas. Y hemos dejado atrás a los Doors y todo ese rollo del Rey lagarto, “yo parto y reparto”. ¿Qué ha quedado de ellos? Uno de los mejores guitarras de todos los tiempos (Robby Kriegger), un batería brillante (John Densmore), un organista excepcional (Ray Manzarek) y… Jim.
Sé que Jimbo cae gordo a muchos. Hay quien dijo, y sigue diciendo, que no hay nada admirable en un ególatra, hedonista, inmaduro, borracho, drogadicto y violento como él. Yo sigo admirándolo. Y mucho, ¡qué le vamos a hacer! Y el documental When You´re Strange -dirigido por Tom DiCillo, plagado de imágenes inéditas rodadas por el propio Morrison y lustrosamente montado- me ha hecho regresar a la fascinación del personaje. Y he recuperado el hechizo de esa mezcla de timidez (cuántos tímidos son una auténtica bomba de relojería), belleza, pureza, humor, sinceridad, libertad, dolor, perversión, violencia, sordidez, autodestrucción y masoquismo. Todo juntito y revuelto, como las únicas cosas interesantes en esta vida aburridísima.
En When You´re Strange escuchamos que cuando murió Morrison se dijo que “su llama se había apagado”, pero que “para que se apague una llama hace falta estar ardiendo”. Jimbo, que estuvo colocado o borracho casi todos sus días de gloria, ardía en el escenario. Prendía como nadie, volvía loca a la gente con su chamánica y pagana puesta en escena, una representación sin fuegos artificiales, honesta, no diseñada por una discográfica o un productor atento a las leyes del mercado. Jimbo, que fracasó en la escuela de cine, se dio cuenta de que podía ser un dios en el escenario. Jimbo, que fracasó como poeta, se inmoló cantando.
Quizás hoy Jim Douglas Morrison hubiese sido un viejo y gordinflón cantante de blues (“un enorme mamífero”, como decía en la peli de Stone), quizás se hubiese ido de gira y coincidido con Van Morrison o Bob Dylan en un backstage, quizás hubiese colaborado en un disco por Haití, quizás hubiese recogido un Grammy por toda su carrera. Quizás. Afortunadamente, se consumió como otros no lograremos consumirnos. Ardiendo. Escrito el domingo 12 de diciembre de 2010.
jueves, diciembre 16, 2010
Adiós, Blake Edwards
miércoles, diciembre 15, 2010
¿Somos idiotas?
Hace unos días vi cómo se le ponían los huevos de corbata a Carlos de Inglaterra, acompañado de la Camila, cuando unos estudiantes atacaban su lujoso coche en protesta por la escandalosa subida de la universidad en el Reino (nada) Unido. Mientras, en España, la peña sigue debates absurdos de gente absurda, se corre con el último gol de Chumario Romario, juega a la guerra limpia con la consola o publica la foto de un gorila en patinete para sus miles de “amigos” en Facebook.Y mientras pasa todo esto, yo veo, sin que casi nadie diga ni pío, pisotear el nuevo periodismo con el acoso a Wikileaks, o ver cómo el poder pretende cerrar webs sin jueces de por medio. Y contemplo acojonado la “reforma del sistema” más devastadora de la democracia. Y leo que se cepillan la ayuda de 420 euros a 688.000 parados que están casi en la puta calle. Y que llegan recortes brutales en las pensiones. Y que pretenden que lleguemos al copago en la sanidad gratuita. Y confirmo que nos la han metido doblada con los criminales vuelos de la CIA o el asesinato de Couso. Y que nadie hace nada ante sueldazos políticos de más de 200.000 euros. Lo ha escrito Jesús Sanz Astigarraga con tanta claridad como contundencia:
“Se adjudican el derecho a cobrar la jubilación máxima con pocos años en las Cortes y a nosotros nos piden 40 de cotización. Y no decís nada. Os quitan dinero para dárselo a esa gente que cobra cientos de miles de euros al año, especula con nuestro dinero y defrauda a Hacienda y seguís callados. ¿Sois idiotas? En Inglaterra, Francia, Italia, Grecia o en otros países los trabajadores y los jóvenes se manifiestan hasta violentamente para defenderse de esas manipulaciones mientras en España no se mueve casi nadie. ¿Sois idiotas? Consentís la censura en los medios de comunicación, la ley de partidos, la manipulación judicial, la tortura o la militarización de trabajadores sólo porque de momento no os afecta a vosotros. ¿Sois idiotas?”.
Hay quien tildará a Astigarraga de demagogo, pero debería hacer lo mismo con George Orwell, quien escribió: “El control del pensamiento no es sólo de carácter negativo, sino POSITIVO. No sólo se le prohíbe a la persona expresar ciertas ideas, sino que se intenta dirigir SU VIDA EMOCIONAL. La peculiaridad del estado totalitario es que, aunque controla el pensamiento, NO LO FIJA. Establece dogmas incuestionables, y después los modifica de un día para otro”. ¿No os suena de algo?
Fue Orwell quien inventó el palabro “Neolengua”. Es decir: Zapatero diciendo que el objetivo de su bestial decreto es el de “preservar el Estado de Bienestar en el medio plazo". Si vivimos como idiotas, ¿quién nos da un toque de atención?, ¿quién nos expone la verdad?, ¿quién nos une?, ¿quién nos despierta?, ¿quién nos defiende? ¿Los editores o periodistas vendidos a los grupos mediáticos, a los señores feudales convertidos en señores globales? ¿Somos idiotas?
Escrito la noche del jueves 9 de diciembre de 2010.
Fue Orwell quien inventó el palabro “Neolengua”. Es decir: Zapatero diciendo que el objetivo de su bestial decreto es el de “preservar el Estado de Bienestar en el medio plazo". Si vivimos como idiotas, ¿quién nos da un toque de atención?, ¿quién nos expone la verdad?, ¿quién nos une?, ¿quién nos despierta?, ¿quién nos defiende? ¿Los editores o periodistas vendidos a los grupos mediáticos, a los señores feudales convertidos en señores globales? ¿Somos idiotas?
Escrito la noche del jueves 9 de diciembre de 2010.
martes, diciembre 14, 2010
Morreo vital
Verano de 1961. Florida. Rocco Morabito, fotógrafo norteamericano, trabaja para un humilde periódico local. Un estruendo le asusta cuando está llegando a su coche. Es el sonido de la descarga de más de 4.000 voltios que un operario de las líneas eléctricas nacionales acaba de sufrir. Colgado e inconsciente, a más de 12 metros de altura, su compañero intentaba reanimarlo con “el beso de la vida”, que es como se conoce esta foto por la que Rocco ganó el premio Pulitzer de 1968.
lunes, diciembre 13, 2010
Lo llaman democracia y no lo es
En pocos minutos la cosa se fue animando, pero sin exagerar, poquita cosa, que estamos a sábado sabadete y esto del Wikileaks a la gente no parece afectarle. Más bien se la trae floja. También se la traerá floja que Wikileaks haya descubierto que Conde Pumpido, su Fiscal del Estado, tapó el asesinato de José Couso, y que Zapatero, su presidente, anduvo enfangado con los siniestros vuelos de la CIA. Se la traerá floja la llamada “democracia de bajo perfil” donde vive y vota. Si vota. De hecho, uno de los eslóganes lanzados fue el mítico “Lo llaman democracia y no lo es”. Es sanísimo resucitarlo.
Algunos medios estuvieron ahí y los organizadores lograron cierto eco mediático, pero para denunciar un atropello como el que se está perpetrando a Assange y a la libertad de expresión hace falta mucho más que el gesto del sábado. Espero que a la próxima concentración se apunten más. Mejor dicho: espero que haya próxima concentración. Escrito el sábado 11 de diciembre de 2010.
viernes, diciembre 10, 2010
TOCA SALIR A LA CALLE
Después de los acontecimientos presenciados en contra de Julian Assange, la organización Wikileaks y los cables que la misma ha dado a conocer, creemos que es oportuno esta acción en contra del terrorismo de estado y los enemigos de la libertad. Cualquier cosa nos encontrarás en el 66 88 01 092. Gracias.Los ciudadanos adheridos a este texto MANIFESTAMOS:
1.Reclamamos la puesta en libertad de Julian Assange en el territorio de Reino Unido.
2.El restablecimiento del dominio de Wikileaks (wikileaks.org) el cual apuntaba a la IP número: 213.251.145.96.
3.Que sea repuesta la cuenta en la entidad financiera PostFinance en Suiza, dado que a Assange le ampara una solicitud de asilo en dicho país y la presunción de inocencia que todo ciudadano posee.
4.Dado que nadie ha demostrado la culpabilidad de Assange por los delitos que se le imputan, ni la organización Wikileaks está imputada en ninguno de ellos, les sea restituido el servicio en las redes de VISA y Mastercard para el movimiento de dinero que tengan a bien realizar libremente.
5.Expresamos nuestro deseo de que cesen las acciones orquestadas por parte de todos aquellos poderes gubernamentales que mediante coacciones y ataques están librando un conflicto contra dicha organización, temerosos del uso que ciudadanos anónimos hacen de su legitimo derecho a la libertad de expresión y al esclarecimiento y difusión de la verdad.
6.Consideramos que la transparencia es un bien fundamental a preservar en cualquier sociedad que se haga llamar a sí misma democrática y por ello estamos dispuestos a defender iniciativas que como Wikileaks suponen una ventana abierta a la libre información.
7.El inicio de un proceso judicial sobre aquellos responsables, que si se demostrase la veracidad de los hechos, cometieron crímenes o graves delitos revelados por filtraciones publicadas en Wikileaks. Con el fin de evitar la corrupción y que sigan ejerciendo el poder en detrimento de nuestras libertades.
8.La petición de repulsa por parte de todos nuestros dirigentes por los actos de terrorismo de Estado que Wikileaks ha descubierto.
Manifestación a las 18:00 Sábado, 11 de Diciembre 2010.
Información sobre los lugares y otros datos AQUÍ
jueves, diciembre 09, 2010
Un anuncio real:
"Busco a una persona joven con hambre de conocimientos y de éxito y que lleve la publicidad en su sangre. Que tenga ganas de formar parte de algo importante, haciendo grandes trabajos creativos en una agencia interactiva muy conocida, multipremiada y con una excelente cartera de clientes"."¿Qué ofrezco a cambio?: Un jefe exigente y cascarrabias que dedicará parte de su tiempo a formarte y aconsejarte. Mucho trabajo, muchas noches sin dormir, poco dinero (al principio) y un puesto de trabajo en el que aprender y desarrollarte en una profesión muy bonita pero muy sacrificada".
"Si tienes ganas de aprender y trabajar mucho envíame algo creativo a buscoterminator@gmail.com indicando en el asunto COPY… ¡o lo que te dé la gana!".
Hay que ser muy sinvergüenza para escribir y publicar esto.
Leído AQUÍ.
viernes, diciembre 03, 2010
Andreoco "El Sabio"
“Por la mañana, cuando te levantas a disgusto, evoca este pensamiento: Me levanto para cumplir con el trabajo de un ser humano. ¿Por qué, pues, me siento insatisfecho, si me dispongo a hacer las cosas para las cuales existo y para las cuales he sido traído al mundo? ¿O he sido hecho para esto, para yacer en el calor de un lecho? Es más placentero… Pero, ¿tú existes para el placer o para la acción y el esfuerzo? ¿No ves cómo las plantas, lo pájaros, las hormigas, las arañas, las abejas, trabajan para poner en orden sus respectivas partes del universo?”
Desde luego, Marco Aurelio no conoció a mi gato Andreoco, "El Sabio".
jueves, diciembre 02, 2010
miércoles, diciembre 01, 2010
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