lunes, octubre 29, 2007

Taxi Driver y Dostoyevski


“La ciudad representa la locura y lo prohibido. Vas por ahí para volverte loco. Por supuesto, la ironía es que es el lugar más solitario. La soledad absoluta ocurre en un lugar lleno de gente”. (Paul Schrader)

Sólo a mí se me ocurre comprar en el tentador Fnac el fabuloso e histórico DVD Edición Especial de Taxi Driver cuando estoy alojado en una casa que no es mi casa, me visitan los fantasmas del pasado, de lo que fui, me siento más solo que nunca y vago por las calles como jamás lo había hecho antes, observando el fluir de caras con orgullo, con miedo, con muerte, con vida, con luz, con oscuridad. Incapaz de mantener una conversación normal con alguien extraño, nuevo, sigo buscando, como los antihéroes de ese cine de los setenta.

El clásico de Scorsese sigue teniendo la fuerza de la película hecha con el corazón, en esa irrepetible década de cine donde el cine norteamericano empezó a cuestionarse qué cojones era eso de ser un héroe y qué tipo de sociedad fraudulenta y engañadora había heredado.

Todo empezó cuando su inspirado guionista, el atormentado Paul Schrader, fue abandonado por su chica de entonces. Sin un duro, alcoholizado y deprimido, le pidió a su ex que le dejase la cocina y la cama de su apartamento para escribir el primer borrador de una idea sobre un taxista solitario, alienado y desarraigado. Durante dos semanas no hizo más que escribir como un poseído y dormir. Y de aquella epifanía creativa nació nada menos que Taxi Driver.

¿Y qué coño es Taxi Driver? ¿Qué pretende? Mejor dejar a sus hacedores que lo expliquen, que lo hacen muy bien en los extraordinarios extras del DVD. Empiezo con Martin Scorsese:

“Todo se resume en una pregunta: ¿Qué haces con la soledad? Hay una cierta verdad con la que dio Schrader al retratar el personaje de Travis. Aun no puedo verbalizarlo. Expresa la extraordinaria reacción que tuve cuando leí por primera vez Apuntes del subsuelo, de Feodor Dostoyevski . Había tenido muchos de esos sentimientos. Eso me ocurrió a mí y a mucha otra gente. Cuando leí el guión de Taxi Driver me impactó de un modo similar. Me golpeó. Y uso las palabras impactar y golpear porque es un sentimiento violento. Y es un sentimiento de enfado, no hay duda. Hablamos de resentimiento, aislamiento, exclusión, de incapacidad para relacionarse con la gente. Schrader y yo nos sentíamos muy mal, estábamos muy disgustados y eso era lo que sentíamos”.

Más adelante, Schrader enriquece la visión de su amigo Scorsese:

“Empecé a escribir guiones como forma de auto-terapia. Cuando empecé a escribir Taxi Driver, pensaba que trataba de la soledad. Mientras lo escribía aprendí que trataba de un hombre que sufría de una patología de la soledad. No era solitario por naturaleza. Su soledad era un mecanismo de defensa. Y reforzó su propia soledad con su propia conducta. Es el estudio de un hombre enfermo. Excluido de la sociedad. Como dijo Dostoyevski : “Soy un hombre enfermo”.

No hay que tener miedo a recuperar Taxi Driver aunque uno no pase por su mejor momento de ánimo o autoestima. No hay que tener miedo a ese salvaje y sombrío cine. Ni a la soledad. Como bien dice Schrader, “lo que sucederá si censuras un estudio genuino de este tipo de patología (la soledad) es que aún quedará la patología. Y no se habrá estudiado. En otras palabras: aun tendrás a Raskolnikov, pero no tendrás Crimen y castigo”.

Nota: la imagen de De Niro, cortesía de mi amiga Marta, es el auténtico carné de taxista que se sacó el actor para preparar su personaje. Como se puede apreciar, su peinado es el que usó en la película Novecento, que es la que estaba rodando en la preproducción de Taxi Driver.

5 comentarios:

Awake at last dijo...

Si pretendías "noquear" a alguien lo has conseguido, ni que te debiera dinero, xiquet, :'-)

Un abrazo.

Gabacho con Alzheimer dijo...

Hola Ivan,

La volví a ver en septiembre en un cine en Francia y oye... no me acordaba de ese final "redentor", que parece un epilogo colocado ahí con calzador.
En mi mente la peli se terminaba con esos planos cada vez mas aereos saliendo poco a poco de esa casa de putas infernal.
Y no!...alucine cuando vi que no terminaba ahi, y que no solo sobrevive nuestro hombre solitario sino que parece que se ha "curado" y ademas la niña puta vuelve con sus papis, y Cybill Shepherd reaparece.
Y me pregunto yo: Hay varias versiones del film?
O el Gabacho esta delirando?

IVÁN REGUERA dijo...

Gabacho: Estás delirando, efectivamente. Travis acaba siendo un héroe para la sociedad. Tanto es así, que la chica vuelve a él al final. ¿No te parece un final cabrón y muy digno de lo que habíamos visto hasta entonces?

Gabacho by night con Hermann de fondo dijo...

Ya, ya... digo pensativo.

Anónimo dijo...

Buenas. No me resisto a contestar a Gabacho cuando dice:
"parece que se ha "curado""

Si tienes la versión en DVD vete directamente al final, cuando De Niro se encuentra con Cybill.

Y observa las últimas imágenes y el sonido que las acompaña. Es el sonido un platillo al revés, que va de menos a más, subiendo la tensión.

Ahí tienes la respuesta.