martes, marzo 15, 2011

Amiguetes

Hace años trabajé para Santiago Segura en uno de sus Torrentes. De alguna manera, pequeña y residual, soy responsable de la fama de su franquicia. Mea culpa. No duré mucho en el puesto, su entonces socio no me tragaba. Aquel amiguete, el mayor cabronazo que he conocido en mi vida laboral, era el poli malo de Amiguetes Entertainment, la empresa de Segura. Mientras Santiago te mostraba respeto y amabilidad, su socio se encargaba de propagar el pánico entre sus contratados. Y tan amiguetes.

Lo hice por dinero, supongo que igual que Santiago sus malas películas. En este sentido, no tengo nada que reprochar a un tipo cuyo mayor objetivo es hacer caja como propagador del espectáculo más bajo, un producto que no se diferencia en nada al de José Luis Moreno o Mercedes Milá. Allá cada uno con la manera de ganarse la vida, que diría Vito Corleone. Y Segura se la ha ganado bien con su holding de empresas.

Otro tema es el atroz entreguismo de los medios de comunicación a este hombre. A pesar de las inútiles críticas negativas (Segura, absurdamente, lleva muy mal las críticas adversas) el público ha vuelto a encumbrarle. El pasado fin de semana el último Torrente arrasó en taquilla y todo gracias a los medios de comunicación. ¿Qué tenemos un magazine populista? Llamaos al amiguete. ¿Qué tenemos que cerrar un informativo amarillista? Llamaos al amiguete.

Y junto a todo este despliegue de insustancialidad televisiva, el cinismo. El cinismo generalizado. Frase hecha uno: “Torrente no engaña a nadie”. Y con eso, que en realidad no significa nada, nos quedamos tan panchos. Y los mismos que dicen que “no engaña a nadie” critican luego espacios como Gran Hermano o Sálvame, que tampoco engaña a nadie y donde el amiguete se dejó entrevistar con el gremblin Belén Esteban.

Frase hecha dos: “Segura es un tío muy listo”. Claro que es listo. Hay muchos amiguetes listos como él. Los llaman freaks. Valen para todo sarao y se parecen hasta físicamente, son los feos gorditos amantes de lo cutre que desfilan con sus camisetas negras por festivales, eventos, programas y productoras. Y lo más importante y lo que los hace favoritos: no tienen ideología. Jamás les escucharás una declaración incómoda o sincera. Valiente. Los amiguetes de las camisetas negras no se mojan jamás. Ellos sólo buscan “entretenernos” con basura y hacer caja.

En privado Segura es un tío tranquilo y asentado -con pareja y una niña- y en público un “viva la vida”. En privado es un empresario calculador y ambicioso y en público un simpático freak que llena programas a los correveidiles de la tele que viven, como él, de un público asilvestrado. En privado se descojona de sus figurantes famosos y en público les ríe las gracias. En privado es un tío culto con perfecta conciencia de la mierda que hace y en público justifica su subproducto pedorrero.

Un día yo, que sigo siendo muy puta, participé en todo esto. Mea culpa. Escrito la noche del 14 de marzo de 2011.

6 comentarios:

Iván Barredo dijo...

¡Felicidades, Iván! Por tu valentía y por tus reflexiones. Totalmente de acuerdo.

Anónimo dijo...

Gracias tocayo.

-IVAN-

Monica dijo...

Muy bueno el post, aunque creo que todos (incluído tu) haríamos lo que hace Segura porque, al final y aunque no nos guste, el dinero mueve el mundo.

Anónimo dijo...

Mónica: A mí me los vas a decir. O a mi casera.

-IVAN-

juanjoseaparicio dijo...

Buen post. Una pregunta, no quiero desviarme del tema pero sólo por esta vez...¿está subvencionada esta peli? Porque ya lleva 80 kilos, y si la respuesta es afirmativa no va a devolver ni un duro.

IVAN REGUERA dijo...

NAPALM: Si. Está subvencionada. Y no devolverá un euro.