
Lo hice por dinero, supongo que igual que Santiago sus malas películas. En este sentido, no tengo nada que reprochar a un tipo cuyo mayor objetivo es hacer caja como propagador del espectáculo más bajo, un producto que no se diferencia en nada al de José Luis Moreno o Mercedes Milá. Allá cada uno con la manera de ganarse la vida, que diría Vito Corleone. Y Segura se la ha ganado bien con su holding de empresas.
Otro tema es el atroz entreguismo de los medios de comunicación a este hombre. A pesar de las inútiles críticas negativas (Segura, absurdamente, lleva muy mal las críticas adversas) el público ha vuelto a encumbrarle. El pasado fin de semana el último Torrente arrasó en taquilla y todo gracias a los medios de comunicación. ¿Qué tenemos un magazine populista? Llamaos al amiguete. ¿Qué tenemos que cerrar un informativo amarillista? Llamaos al amiguete.
Y junto a todo este despliegue de insustancialidad televisiva, el cinismo. El cinismo generalizado. Frase hecha uno: “Torrente no engaña a nadie”. Y con eso, que en realidad no significa nada, nos quedamos tan panchos. Y los mismos que dicen que “no engaña a nadie” critican luego espacios como Gran Hermano o Sálvame, que tampoco engaña a nadie y donde el amiguete se dejó entrevistar con el gremblin Belén Esteban.
Frase hecha dos: “Segura es un tío muy listo”. Claro que es listo. Hay muchos amiguetes listos como él. Los llaman freaks. Valen para todo sarao y se parecen hasta físicamente, son los feos gorditos amantes de lo cutre que desfilan con sus camisetas negras por festivales, eventos, programas y productoras. Y lo más importante y lo que los hace favoritos: no tienen ideología. Jamás les escucharás una declaración incómoda o sincera. Valiente. Los amiguetes de las camisetas negras no se mojan jamás. Ellos sólo buscan “entretenernos” con basura y hacer caja.
En privado Segura es un tío tranquilo y asentado -con pareja y una niña- y en público un “viva la vida”. En privado es un empresario calculador y ambicioso y en público un simpático freak que llena programas a los correveidiles de la tele que viven, como él, de un público asilvestrado. En privado se descojona de sus figurantes famosos y en público les ríe las gracias. En privado es un tío culto con perfecta conciencia de la mierda que hace y en público justifica su subproducto pedorrero.
Un día yo, que sigo siendo muy puta, participé en todo esto. Mea culpa. Escrito la noche del 14 de marzo de 2011.
6 comentarios:
¡Felicidades, Iván! Por tu valentía y por tus reflexiones. Totalmente de acuerdo.
Gracias tocayo.
-IVAN-
Muy bueno el post, aunque creo que todos (incluído tu) haríamos lo que hace Segura porque, al final y aunque no nos guste, el dinero mueve el mundo.
Mónica: A mí me los vas a decir. O a mi casera.
-IVAN-
Buen post. Una pregunta, no quiero desviarme del tema pero sólo por esta vez...¿está subvencionada esta peli? Porque ya lleva 80 kilos, y si la respuesta es afirmativa no va a devolver ni un duro.
NAPALM: Si. Está subvencionada. Y no devolverá un euro.
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