Ya se han fallado los 'Premios Alecrín-Alacrán', que El Grupo de Estudios sobre a Condición da Muller, Alecrín, presentó en Vigo. Los premios amonestan con el Alacrán a Arturo Pérez-Reverte por su "actitud reaccionaria, el machismo y el antifeminismo" que se desprende de sus artículos. Ya estoy viendo al Reverte descojonándose de la risa.Para empezar, no sé que tiene de malo el alacrán, propongo un Grupo de Estudios sobre a Condición da Alacrán para denunciar la actitud reaccionaria y estereotipada a este bello animal. Para saber qué carajo es un Alecrín he tenido que ir al diccionario:
2. m. Árbol verbenáceo, de América Meridional, cuya madera es semejante a la caoba, pero más pesada y de color más hermoso.
Dicen las histéricas del akelarre a Condición da Muller que los entretenidos textos de Reverte hacen "apología de la violencia contra las mujeres", contienen proclamas "machistas" y "está haciendo del antifeminismo su mejor bandera" con actitudes como la "ridiculización" de la lucha contra el lenguaje machista, la publicidad sexista o las leyes de igualdad. ¡Con dos ovarios!
Soy asiduo a los artículos de Reverte y en él no leo otra cosa que puro sentido común mezclado con la mala leche que produce ver y escuchar a feministas trasnochadas, a ministras “frailas” y a dañinas políticas o intelectualoides de cuota.
Pero de qué nos vamos a extrañar en un mundo orwelliano donde se aplica legalmente el macabro término “Discriminación Positiva” o donde hay catetas que se escandalizan porque, por razones puramente lingüísticas, el neutro y el masculino representan mayoritariamente a las profesiones del hombre. ¡Y la mujer! Perdón.























En realidad estos jubilosos amigos son soldados y auxiliares de enfermería de la SS Helferinnen. La foto -de Kart Hocker, y perteneciente al álbum de fotos recibido por el Museo del Holocausto de Nueva York- está tomada en Auschwitz entre mayo y diciembre de 1944, año de mayor “producción” del lugar, el más pasmoso espacio de muerte de los tiempos modernos.










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