jueves, agosto 30, 2007

Felación en oreja de Bush

Este collage de George W. Bush en el que se cuela alguna felación (observen su oreja derecha) fue realizado por Jonathan Yeo después de que la Casa Blanca prescindiera de él como retratista.

Según el diario 'The Sun', el pedido lo hizo la Biblioteca Bush, pero los comisarios de esa institución se rajaron y Yeo decidió seguir a su manera, que no es otra que buscando fragmentos de imágenes porno de más de un centenar de revistas guarras para componer la cara de Jorge Matojo, alias Bush.

Lo curioso es que el rebelde Yeo fue muy formalito cuando hizo el retrato por encargo al poderosísimo magnate Rupert Murdoch, que posó para el pintor en su estudio londinense. En esa ocasión, Yeo, que visitó y estudió a Murdoch en Los Ángeles y Nueva York, no dibujó mamadas y orgasmos en la orejas del dueño del mayor imperio mediático mundial y cobró muy bien por su encargo.

Se portó, en definitiva, como un correcto pintor de corte y su trabajo gustó mucho al soberano de los media, los verdaderos imperios de hoy.

El retrato de Bush, por supuesto, ha causado indignación entre los republicanos y el pintor, por supuesto, se ha hecho famoso hoy en toda la prensa, que, por supuesto, ha comentado y propagado el “escándalo”.

Pero, ¿y mañana? Pues a otra cosa mariposa, paz y después gloria. Realmente, ¿a quién escandaliza esta sosería? Ya no hay escándalos, ya nadie lo logra, ni milita en él. Ya lo dijo un triste y apagado André Bretón, padre del surrealismo, ante el gran Buñuel: "Es triste, mi querido Luis; pero el escándalo ya no existe".

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Tu post de hoy me recuerda aquello que dijo Harrison Ford sobre los directores de cine independiente,que lo único que quieren es llamar la atención de los estudios para después irse a rodar "Los ángeles de Charlie".Pues ésto es la tónica general en el arte y en la cultura.La provocación cayó en la papelera de la pela,junto con la perspicacia y el talento.
Además,hay que tener ganas de componer un retrato de Bush de felaciones.Yo,hombre de pelo en pecho,no consigo encontrarle el puntito sexual al santo presidente.Si por lo menos hubiera sido Hillary Clinton,en plan evocativo,tanto como mujer política y ente sexual como cornuda mayor del Imperio(bendita Lewinsky).
Por cierto,ayer no te lo dije,pero yo también tengo nuevo proyecto vital-profesional.Te seguiré informando si todo va bien.
Miguel,ex-kyletom

IVÁN REGUERA dijo...

Infórmame cuando quieras sobre ese proyecto, Miguel. Atento estaré.

Anónimo dijo...

Hombre..¿no crees que si ha salido en todos los medios, si no un escándalo, ya al menos ha llamado la atención?...

Quizás hoy día ya no se trata de conseguir el escándalo, sino de llamar la atención con una parida, algo inócuo.

Manuel G. dijo...

El anterior era yo también.

¿Lo del escándalo de la portada de el "Jueves" se puede considerar escándalo?...yo creo que si, pero la noticia fue el secuestro de la publicación, no la portada.

IVÁN REGUERA dijo...

Manuel: Yo creo que la sandez, el despropósito es el secuestro de una portada que, por otro lado, era de pésimo gusto. Escándalo ninguno.

wallander dijo...

Hola, Iván. Me alegra tu vuelta a la arena de la blogosfera, a la cita con tus lectores, los del otro lado del espejo, que ya ves que ahí hemos esperado tu vuelta cual mesías. ¿Qué es arte? No tengo ni puta idea, pero sí sé lo que no lo es. No es arte todo lo que he visto del cotizadísimo Tàpies; uno de sus cuadros consiste en un lienzo en blanco, rajado de parte a parte de un navajazo. Eso sí, al estampar su firma, ese lienzo que le debió costar 2 euros, se transforma por arte de magia en varios millones (también de euros). Vale, eso no será arte, pero sí algo más difícil, quizá alquimia, quizá un milagro, pero es sobre todo un negocio, que no sería tal sin el apoyo logístico de unos señores que no nos gustan nada: los críticos. Si no entendemos de ese arte-negocio, menos entendemos la fraseología hueca y engaña-bobos de sus artículos. Los críticos de cine a su lado son un dechado de honestidad. Tiene tela.

IVÁN REGUERA dijo...

¡Amigo Wallander! Welcome. Una pena que el desaparecido Robert Altman no se metiera con el arte moderno ya que estaba tras meterse con el cine y la moda. La trastienda de ese negocio tiene que ser de peli de terror...

OTIS DRIFTWOOD dijo...

Para mí, arte es lo que no puede hacer cualquiera, pues el arte nos eleva, nos permite trascender de la condición humana. Huxley, que de esto sabía un rato, comparaba la experiencia artística con la experiencia religiosa de los místicos o la que se obtiene mediante el uso de determinadas sustancias psicotrópicas. Comparar "Las meninas" con una gilipollez abstracta de Pollock, por ejemplo, no tiene sentido, por más que éste y sus seguidores intelectualizaran, valga el palabro, la tontería de dejar gotear el pincel aleatoriamente sobre un lienzo.