miércoles, enero 12, 2011

Cautividad

Estoy leyendo ‘El hombre del traje gris’, una grandiosa novela de Sloan Wilson. Una de las típicas frases de contraportada de novela que más odio, que más envidio y que más pupita me hacen es esa que he vuelto a leer en ‘El hombre del traje gris’: “A partir de libro X, premiado con el premio Y, Z PUDO DEDICARSE POR COMPLETO A LA LITERATURA”. Al leerla, y si el escritor el bueno, como lo es Wilson, pienso dos cosas: 1. Te lo has ganado. 2. Cabrón suertudo.

DEDICARSE POR COMPLETO A LA LITERATURA. Ay. No valgo para mandarlo todo al carajo y pasar hambre como Hamsun, Bukowski o Fante. Y ni de coña tengo su capacidad para el bebercio, aunque le dé al frasco. Me he acostumbrado a mi curro, me he hecho a él y a mis colegas, pero me engaño como se engañan los pretenciosos creativillos de Mad Men, pensando que puedo escribir al llegar a casa o los fines de semana. Esto lo escribo cansado y tras una jornada de ocho horas. No es plan. Y no hay derecho.

Cuenta George Orwell, uno de los que se lo ganó (aunque tuvo que darle a la conferencia y a la colaboración radiofónica), que una mente comprada es una mente estropeada. Y también que “la imaginación, como algunos animales salvajes, nos se reproduce en la cautividad. Cualquier escritor que niegue esta realidad está reclamando su propia muerte”. Escrito la noche del martes 11 de enero de 2011.

3 comentarios:

Norberto Ramos del Val dijo...

Alegría, alegría, que empieza otro año de esclavo.
JAJAJA.
Si te sirve de consuelo... lo de crear sin un puto euro ni para el eroski ni para pagar el piso es jodidamente difícil, porque uno no acaba de concentrarse. Pero el jodido "término medio" es taaaan complicado...

juanjoseaparicio dijo...

Eternas e interesantes diatribas. ¿Sobre qué escribiríamos si no trabajáramos? Hoy es mi ventana al mundo. Antes eran los bares, pero ya no puedo fumar en ellos, y eso me contrae más incluso que el trabajo. ¡Lánzate, lánzate!, parecen decir todos los escritores que no vivieron esta época de absentismo emocinal.
Antes, mis clientes charlaban conmigo durante horas. Hoy, me piden la clave del wifi y se piran a sus habitaciones.

Sergio Bleda dijo...

Es duro vivir de la vocación. No veas la de veces que he estado por mandar a la mierda esto de los tebeos y buscarme un trabajo "normal".
Pero al final pienso que no. Que está bien tener un plan b, pero que mi plan b no es ser dibujante de historietas, ese es el plan a. Si falla ya buscaremos algo. Pero hay que seguir intentándolo. Me considero un afortunado, desde luego, pero me lo curro cada día.
Claro, que yo es que como muy poquito :)