viernes, febrero 10, 2012

Gagaismo

Hace poco NAPALM publicó en su blog un post llamando a Woody Allen de todo menos guapo, y sobre todo gagá. Le cabreaba que un director con su talentazo fuese hoy tan simplón y acabase haciendo una peli de postalitas. A mí Medianoche en París no me desagradó, aunque me pareció que pecaba de demasiados guiños intelectualoides.

Hace poco vi War Horse, la peli del jovencito y el caballito de Steven Spielberg, y tuve la sensación de estar viendo la película de un señor muy pero que muy mayor. Y me entraron ganas de llamar a Steven “Abuelita Spielberg”, que es como llamaba Juan Antonio Bardem despectivamente a Frank Capra. Luego Bardem fue también muy abuelita.

Me interesa la práctica del gagaismo, todo un fenómeno que no sólo afecta a Allen o a Spielberg. ¿Cómo es posible que Scorsese, el director de Taxi Driver, estrene hoy cosas infantiles como La invención de Hugo? ¿Cómo es posible que Oliver Stone, el director de JFK, estrene ponzoñas patrioteras como World Trade Center? ¿Por qué David Cronenberg, aquel que revolucionó el fantástico con todo tipo de perversiones carnales, estrena hoy bodrios didácticos y académicos como Un método peligroso? ¿Y la abuelita Almodóvar? ¿Y las últimas pelis viejunas de Coppola, Polanski o Clint Eastwood, o de autores que en sus inicios transgredieron como Bernardo Bertolucci, Mike Nichols, Neil Jordan, Ridley Scott, Tim Burton, Michael Mann, Gus Van Sant…?

La definición de gagá es la de alguien que chochea con la edad. Y creativamente también se puede chochear. La decadencia creativa parece consustancial al deterioro humano. Menos mal que no todos los directores de cine sufren gagaismo. Algunos fueron arriesgaron más de mayores que de jóvenes. Pienso, arbitrariamente, en Stanley Kubrick, John Huston, Akira Kurosawa, John Boorman, John Cassavettes, Bob Fosse, Robert Aldrich, Robert Altman, Sidney Lumet, Richard Brooks, David Lynch o Luis Buñuel. Jóvenes hasta el final. Menos mal. Escrito la noche del 8 de febrero de 2012.

2 comentarios:

Bosco dijo...

Y curiosamente con los actores pasa lo contrario, suelen mejorar artíticamente con la edad: En España se me ocurren desde José Coronado a Paco Rabal.

Anónimo dijo...

eso forma parte del relevo generacional, más tarde o más temprano nos tendrán que dejar paso no?