viernes, septiembre 02, 2005

UN DÍA DE FURIA

Hoy estoy de muy mala leche. Estoy harto. Con rechinar de dientes y mirada amargada. Y no por alguien, sino por algo, no por gente, sino por cosas. ¡COSAS! Qué desdichado te pueden hacer...

Se me ha jodido el ordenador de casa, se me ha jodido el móvil (LO HAN jodido en la empresa donde lo compré con la “obsolescencia planificada”), el ordenador de la oficina ha petado (escribo desde el del jefe) y el dvd de la sala hace unos ruidos que parece que en cualquier momento va a despegar y a encontrarse con el Satélite Meteosat.

Las cosas están para hacerte la vida más fácil, pero de repente, casualmente, extrañamente... TODAS ellas se joden y hacen de tu vida un infierno. Y te la desgracian, porque TE HAS ACOSTUMBRADO a ellas. ¿Qué hago yo hoy sin móvil? ¿Qué hago sin dvd? ¡¿Cómo voy a volver a las desfasadas y antiestéticas cintas de video?! ¡¡Y el ordenador!! ¡OLVÍDATE de tu antigua vida sin un jodido ordenador y su ADSL!

Sé que esto parecerá una rabieta, una vomitona de bilis pasajera, pero créanme que me deja hecho polvo saberme dependiente de todas estas historias tecnológicas que están hechas MAL adrede.

Me explico sabiendo que algunos creerán que estoy pallá: el que inventa el programa, crea su virus, el que confecciona el móvil diseña su obsolescencia, el que vende el dvd sabe que volverás pronto a por otro mejorado y que no levite.

Y luego está la neolengua (término del 1984 de Orwell) comercial. Ejemplo:

-Hola, venía a arreglar mi ordenador.
-¿Qué tiene?
-Vengo a arreglarlo, si lo supiera se lo diría.

A los dos días me llaman por teléfono:

-Tiene muchos virus tipo X, Y y Z. De haber entrado en páginas “no seguras”. Formatearlo le costaría 80 euros. Recuperar sus documentos 200 euros.
-Pues... va a ser lo de 80.

A los 3 días me llaman otra vez:

-Necesitamos sus “drivers” y el programa “XP Profesional SP 2 de Windows”.
- ¿Qué... es... eso?
- ¿Cómo?
- Que qué es... eso.

Y así sigo. Me han hecho una copia del XP, pero tenía que saber su nosequé number. Al ir a una web para buscarlo, se me ha metido (dice el ordenador) un “troyano”. Llamo ignorante y desangelado:

-¿Qué es exactamente... un troyano?
- Una cosa muy seria.
- No puedo navegar... no puedo entrar a leer... nada.

Y esta tarde me toca buscar un móvil. Me JODE ir a una de las tres compañías (¡no hay más!) que han sido DENUNCIADAS por la Asociación de Consumidores por cobrar de más a todo el país ganando miles de euros por la puta patilla.

Esto que estoy viviendo se parece a una peli de Stephen King que se llama MAXIMUN OVERDRIVE pero tengo miedo... porque igual acabo en plan Michael Douglas en UN DÍA DE FURIA.

De momento, esta mañana me consuelo viendo esta maravillosa foto de unas brochetas asadas sobre una CPU destrozada.