jueves, octubre 06, 2011

Lo llaman periodismo y es propaganda

Tras las protestas de los trabajadores de RTVE y de la opinión pública, el Consejo de la corporación dio marcha atrás en su intención (por iniciativa de la pepera Rosario López Miralles) de controlar los Telediarios. Los únicos consejeros que votaron en contra de la propuesta fueron los de de IU y UGT, lo que nos da una idea de que la mordaza bipartidista y nacionalista no descansa y sigue haciendo de las suyas en la tele que pagamos todos. A los consejeros que apoyaron la medida y a los que se abstuvieron no les quedaba otro remedio que dimitir. ¿Adivinan? Sólo uno lo hizo, el resto sigue calentando poltrona. España, señores.

Y no crean que este episodio avergonzó a los que trabajan en TVE, y razones tenían para ello. Enseguida aparecieron algunos presentadores y responsables de TVE sacando pecho y haciendo declaraciones rimbombantes, a lo Walter Burns en Primera Plana. Sin ir más lejos, Santiago González, máximo responsable del Ente, dijo: "Como periodista siempre pongo por delante la Constitución, el artículo 20, y en ese sentido, el respeto a la pluralidad, la independencia del trabajo profesional. Esa ha sido la bandera que hemos intentado llevar bien alta estos años a través de los informativos". Guau, una bandera…

González olvidó un pequeño detalle en esta soflama: en este país de democracia aparente la ley obliga a TVE a repartir tiempos entre los partidos. Aquí la Junta Electoral arbitra entrevistas y debates a golpe de cronómetro, la propaganda va primero y la información va después. Si va. En España la Junta Electoral edita los telediarios. Así que menos enorgullecerse por la integridad de nuestros redactores televisivos y por la libre información porque ese cuento ya no cuela.

En TVE sólo existen PP y PSOE y para el resto, auque tenga una gran masa social detrás y presente iniciativas importantes, se les da las migas o no se les da nada. Lo saben bien UPyD e Izquierda Unida. Recordemos que la Junta Electoral decide qué debates políticos se emiten, manda sobre los líderes que van a las televisiones (no sólo a TVE) y resuelve cuántos minutos dedican a informar de los mítines. Y como puntilla para los “informadores independientes” los grandes partidos prohíben a las televisiones meter sus cámaras en los mítines. Son sólo ellos los que distribuyen sus imágenes manipuladas, montadas. En los informativos vemos propaganda, no información.

Así que menos sacar pecho y más agachar la cabeza, TVE. Ustedes, y otros como ustedes, los de otras televisiones también vigiladas y amamantadas por los grandes partidos, ya sean privadas o autonómicas, han aceptado esta mordaza y no han hecho NADA contra ella. Y en noviembre asistiremos a una nueva pantomima. ¿Se imaginan a un director o editor de prensa teniendo que publicar lo que un partido le dice lo que tiene que publicar, un reportaje escrito no por un periodista del medio sino por uno de sus esbirros? Yo no, ardería Troya. Pero en las teles de este país chitón. A callar. Escrito el sábado 1 y lunes 3 de octubre de 2011.