miércoles, julio 27, 2005

CINE PSICOFÓNICO


Cuando uno tiene una edad y se ha visto montones de películas, se supone que ya ha perdido la inocencia para acojonarse ante una de terror. Hay también casos frustrantes, una prueba del algodón que no engaña: las pelis que daban miedito y hoy dan penita.

Eso, afortunadamente no le pasa a Al final de la escalera. La vi ayer por segunda vez -la primera, con Apa, no abrí la boca hasta los créditos del acojone- y os puedo asegurar que sentí unos escalofríos que no sentía hace mucho, pero que mucho tiempo.

¿Qué pasaba en los setenta, que sacaban tan buen partido de los fenómenos para anormales -dominio del Jiménez del Oso- como los fantasmas, los poltergeist, los exorcismos o los UFOs? Vendita pseudociencia que dio títulos tan cojonudos para el cine de género, entre ellos este aterrador film de Peter Medak, realizador principalmente de televisión que logró unir a los magníficos George C. Scott y Melvyn Douglas.

Es uno de los mejores films de terror que he visto en mi vida, y si hiciera una lista de las 10 mejores películas de este género, como le gusta hacer a Garci, Al final de la escalera estaría seguro entre las primeras.

Vista ya por segunda vez, me pregunté cuáles eran esas virtudes que la hacen tan única. La genial utilización de música y sonidos, el fantástico pero creíble y bien construido guión de William Gray y Diana Maddox, la puesta en escena del director, la casa como perfecto decorado central, la eficaz utilización de los objetos…

Estoy seguro que Alejando -recorta y pega- Amenazar la tiene bien destacadita en su deuvedeteca… Como deberíamos hacer todos.