jueves, julio 14, 2005

EL DISCRETO ENCANTO DE LO BANANERO


Hace unos días discutía con un buen amigo sobre Cuba. L, mi interlocutor en esa ocasión, es una persona sensible, ingeniosa, inteligente y culta, pero cuál sería mi sorpresa cuando al hablar de Fidel y llamarlo hijo de la gran puta me saltó con esto: “Cuba es diferente… es algo que muchos españoles no entendéis”.

Me quedé de piedra. “¿Y los refugiados que vienen a España y nos cuentan lo que allí sucede, lo de sus cárceles, el hambre, el descarado turismo sexual con cánticos a la revolución de fondo?”. “Por Dios”, dije, “Castro es un dictador y NADA se puede defender o justificar desde ese punto de partida”.

L cambió de tema y a mí me pareció una buena idea, pero me quedé con la mosca: se justifica a ese cabrón. Desde cierta progresía (y hasta desde Moncloa, cosa más peligrosa) se justifica a este rey bananero que machaca las libertades de “su” gente y que se enorgullece de no necesitar ayuda “ni de USA, ni de Europa” ante la llegada de un huracán devastador a la isla. Ya se sabe: sería una ayuda ensuciada de capitalismo…

Qué interesante es el tema de los progres bananófilos como García Márquez o Silvio Rodríguez, siempre dispuestos a hacerse la foto con el que hizo universal el término mariconzón.

Una pena que aun no haya leído un ensayo o artículo contra ellos y que no roce o hasta sobrepase la peligrosa línea de lo directamente facha.

Lo sigo intentando y con muchas ganas. Si alguno me puede dar una pista, se lo agradeceré enormemente.

6 comentarios:

Bellota dijo...
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Leo dijo...

Un tema sin duda delicado. Yo no soy pro Castro, ni mucho menos, pero tampoco me caen precisamente bien muchos de los que abogan por la "libertad" de la Isla; gente como Jorge Mas Canosa (preguntad a antiguos empleados de SINTEL lo que opinan de este señor, ya fallecido por otra parte) o como la "mafia Estefan" (nuestra amiga Gloria y su marido). Gente que, más que la libertad, lo que añoran son los tiempos en los que Cuba era conocida como "el Burdel de los Estados Unidos".

Vamos, que no se qué es peor: si se muere el cabrón de Castro van a entrar estos otros en tropel, a seguir esquilmando la Isla, así que no se yo.... :(

Leo dijo...

Por cierto Iván: ya que estamos, me gustaría conocer tu opinión respecto a los documentales sobre Castro que rodó Oliver Stone. ;)

IVÁN REGUERA dijo...

Pues aun no los he visto, pero no me pintan nada bien, la verdad. Con Batista Cuba era el burdel del USA, pero hoy lo es del mundo entero. Reconociendo lo complejo del tema, sólo pretendo hacer incapié en la progresía con camisetas del Ché que me asquea.

El Ave dijo...

De acuerdo Iván, pero una cosa es la progresía asqueante (que a mí, también) y otra es ver cómo se maneja la cuestión desde el Imperio. Yo, que aborrezco de cualquier cosa que huela a dictadura (o dictablanda) no entiendo por qué la fijación con Cuba cuando hay tanta otras fijaciones igualmente urgentes e importantes... Cuba tiene, después de todo, el nivel de alfabetización más alto del mal llamado Tercer Mundo; nivel más bajo de mortalidad infantil; nivel de fertilidad más bajo; etc. etc. El castrismo es un problema, de acuerdo: pero el neoimperialismo es otro. Y se alimentan mutuamente, son simbióticos. Mientras tanto, quedan l@s cuban@s, a quienes no se les permite ser (ni por aquí, ni por allí). No confundamos: una cosa es el procastrismo, y otra el antiimperialismo (creo). Como siempre, me gustan tus reflexiones.

IVÁN REGUERA dijo...

Ave, muy de acuerdo con lo que dices, a mí también las tuyas aunque suene a pelotera bloguera. Besos.