jueves, diciembre 23, 2010

Cultura, aunque les pese

Escuchar a la Sinde o a Alex de la Iglesia que la ley tumbada en el Congreso pretendía “salvar la cultura”, como si “la cultura” fuese Mentiras y gordas o Los crímenes se Oxford, me produjo sonoras carcajadas. Fue el periodista José Cervera quien dijo que “no se puede matar la cultura para salvar una determinada manera de entender la industria cultural.”

Me parece de cínicos decir que el intercambio privado daña a la cultura. Hace años, Lauren Films, Manga Films, Twentieth Century Fox, Walt Disney, AGEDI, EGEDA y SGAE denunciaron a la página Indicesharemula, que ofrecía información sobre la ubicación de los archivos que sus usuarios podían descargar. Según la decisión judicial, bajar películas a través de las redes de intercambio de archivos NO ES DELITO. Y la sentencia recordó: si no existe lucro comercial, no hay responsabilidad penal. Y no nos engañen ni se engañen: ustedes no van sólo contra las webs de descargas con “ánimo de lucro”, van contra todas las que permitan bajarse SUS películas. Van contra lo gratis, díganlo ya de una vez y déjense de monsergas.

Ustedes demonizan el intercambio de cultura más rápido que se ha conocido en la historia justo cuando la cultura está bajo mínimos. Yo, señor De la Iglesia o señora Sinde, me bajo grandes clásicos que NO SE DISTRIBUYEN en España, no Los crímenes de Oxford o Mentiras y gordas, tan bien vendidas en los medios vendidos. Internet ha hecho daño a distribuidoras o productoras como la imprenta liquidó a amanuenses o como la electricidad al gremio de fabricantes de lámparas de gas.

A nadie se le ocurre decir que el amigo que te pasa la copia de la película que te negaste a ir a ver al cine o un clásico descatalogado es un peligroso aprendiz de Capone. Contra los cambios en los hábitos de consumo de la sociedad nada puede hacer una Ley Sinde. Y mientras la calidad de sus películas baja, el mercado queda obsoleto y el público sigue descargándose películas. Y lo ha tomado como una costumbre CULTURAL, aunque les pese.

Si me bajo una película que está en internet no soy un criminal. Igual que cuando me grababa en cinta vinilos de los amigos para ahorrar muchísimo dinero que no tenía. ¿Afectó eso a la “cultura”? Todo lo contrario: a la mía y a la de millones la benefició, cosa que no hizo a la industria discográfica del momento. Si a mí me cobran por el aparato y el CD, pago un peaje, y si no me aplico descargando sería idiota, que es lo que parece que nos llaman ustedes, Sinde y De la Iglesia.

La solución está en las BUENAS PELÍCULAS y bien editadas, no en bazofias como Mentiras y gordas o Los crímenes de Oxford. Sinde y de De la Iglesia saben que mucha gente se descarga películas por la red porque sospechan, y con razón, que la película que se bajan va a ser una MIERDA por la que no quieren pagar 8 eurazos en una sala o 20 ó 25 en su versión en DVD. Los responsables de las empresas "culturales" deberían optar por hacer cosas sencillas, servir mejor a sus clientes y ofrecer calidad, no BASURA. Productos MEJORES. Amigos del copyright: su viejo modelo de negocio está muerto y todavía no son capaces de reconocerlo. Sigan así. Reescrito la noche del 21 de diciembre de 2010.

11 comentarios:

A. dijo...

AMÉN.

Anónimo dijo...

Suscribo desde la primera hasta la última palabra, y no soy un jodido pelota.

alexroa dijo...

Pues yo no. Álex de la Iglesia es un gran cineasta.

miguelonpoeta dijo...

Extraordinario post, Iván. Si me descargo Juan Nadie, Arsénico por compasión, ¡Qué verde era mi valle! o El último hurra (extraordinariamente difícil de encontrar, esta última), ¿en qué afecta esto a la cultura?
Pues en que podré transmitir a mis amigos, y a mis hijos o nietos si llego a tenerlos, lo que es el CINE, con mayúsculas.
Y como diría Eugenio, esto "¿es bueno, o es malo?"

Awake at last dijo...

Por otro lado, (intentar) quitarle al pueblo el único opio que se puede permitir es el mejor argumento para demostrar hasta qué punto nuestros actuales políticos son IMBÉCILES.

En fin....

Mks.

napalm dijo...

Estoy creando una web para "robarle" las recetas a Ferrán Adriá, estandarte de nuestra cultura. Nuestro cocinero "más internacional".

Ya tengo la receta de los higos sobados con estropajo en lecho de salsa de arándanos y Zikon B.

Esto de la piratería acaba de empezar.

Juan Fran dijo...

Pero Iván, qué cojones va a saber el De La Iglesia de modelos de negocio, si su filmografía arroja unas pérdidas de 14 millones de euros, incluidos los 5 millones de Perdita Durango o los 4 de 800 Balas

Este señor sigue ahí, por una sencilla razón, es afín al poder y está subvencionado.

¿Os lo imagináis de gerente de una empresa?

IVAN REGUERA dijo...

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA, muy bueno NAPALM.

Juan Fran: Pues imagínate si este no es rentable... ¡el resto!

Awake: Sí, es realmente sorprendente.

Alexroa: ¿Cineasta ese señor? Por favor...

francisco arroyo dijo...

La ley está de su parte. La ley Sinde trataba de establecer un instrumento procesal para exigir el respeto a un derecho ya reconocido, la exclusiva sobre la reproducción de la obra. No es un delitola descarga pero es un ilícito civil, En román paladino, le debes pasta al titular de los derechos (el precio del DVD, más o menos). La excepción de copia privada no ampara la descarga gratuita por INTERNET. Sería precisa la autorización del titular de los derechos para el alojamiento del archivo en el portal de descargas. No suele ser el caso.

La ley también precisa una reconversión. Pero es la que hay.

IVAN REGUERA dijo...

Francisco: Gracias por la información, que por tu curro manejas.

Sergio Bleda dijo...

Obra maestra, Iván. Coincido al 100%