viernes, noviembre 11, 2011

La ida de olla de David Mamet

David Mamet es, quizás con Paul Schrader y Aaron Sorkin, el guionista estrella más prestigioso de Hollywood. Un semidiós, un referente, un maestro para guionistas en activo, aspirantes y aprendices. Además es director de cine, dramaturgo y ensayista. Y ahora también es un ultra furibundo.

Es admirable que Mamet atacase con inteligencia las mentiras y la puesta en escena del mundo progre norteamericano, pero lo que no es entendible es la cantidad de sandeces que ha empezado a escribir al respecto. Lo más corriente en esta vida es que de joven uno sea radical, luego se pase a la izquierda moderada y acabe en el conservadurismo. Le ha pasado a miles de hombres inteligentes. Lo delirante llega (y en España tenemos algunos ejemplos) cuando de la izquierda radical se pasa, sin demasiada transición, a las ideas ultraderechistas.

Me he enterado por El Mundo que Mamet, en su nuevo libro (‘El conocimiento secreto’), suelta perlas como las siguientes: “Parte de la salvaje animosidad de la izquierda hacia Sarah Palin (sí, se refiere a esa analfabeta reaccionaria) puede atribuirse a su condición no como mujer, ni como conservadora, sino como trabajadora”. “Estados Unidos es un país cristiano. Su constitución es la síntesis de la sabiduría y la experiencia de los hombres cristianos, siguiendo una tradición cuya codificación es la Biblia”. “A los israelíes les gustaría vivir en paz con sus fronteras; a los árabes les gustaría matarlos a todos”.

Analizar o lidiar con semejantes burradas de puro ignorante no tiene ningún sentido, es una perdida de tiempo. Si busca publicidad conmigo no funciona, no pienso leer su nuevo panfleto. Es una tragedia para la cultura norteamericana que al amigo Mamet, sencillamente, se le haya ido la olla. Escrito el domingo 6 de noviembre de 2011.