miércoles, abril 02, 2008

Cómo dejar de ser un progre de encefalograma plano

Cuando se supo que el consagrado y respetado David Mamet (61 años) llevaba a Broadway una nueva obra sobre la reelección de un presidente de Estados Unidos que no tiene dinero (‘Noviembre’), los críticos se pusieron cachondos.

Todos recordaban la magnífica Cortina de humo, en la que los “fontaneros” de un corrupto presidente se inventan una guerra para tapar un escándalo sexual. En aquella ocasión Mamet hasta se anticipó al Caso Lewinsky, que saltaría a los medios meses después.

Con unos Estados Unidos bien calientitos, en plena reelección, muchos pensaron que Mamet entraba en campaña (en favor de los demócratas, of course) con ‘Noviembre’, obra que se puede ver en el Ethel Barrymore Theater.

Todos esperaban el enésimo ataque a George Bush, alias Jorge Matojo, pero no fue así. Es más, Mamet, en un artículo para ‘Village Voice’ -que tituló «Por qué he dejado de ser un progre de encefalograma plano»- ha tenido los tremendos cojones de igualar al sagrado JFK con Bush. ¡Menudo atrevimiento!

No sé si eso significa que le dramaturgo, guionista, productor y director se ha cambiado de bando, pero recordar unas cuantas cosas sobre ese pájaro convertido en mito y llamado JFK me parece realmente valeroso.



Esto es lo que Mamet ha soltado:

«Escribí una pieza de teatro sobre política. Y como parte del proceso de escritura empecé a pensar sobre política. Este comentario no es tan insípido como podría parecer. Pero mi obra no es sobre política, sino sobre la polémica entre personas de posturas diferentes».

«Descubrí que no confiaba en el actual presidente (lo que para mí no ha sido una sorpresa), pero que una crítica imparcial reveló que los fallos de este presidente -a quien como liberal consideraba un monstruo- no se diferenciaban mucho de las de un presidente a quien veneraba. Bush nos metió en Irak, y JFK en Vietnam. Bush robó las elecciones en Florida, Kennedy en Chicago. Bush vendió a un espía de la CIA, Kennedy abandonó a cientos de ellos a su suerte en Bahía de Cochinos. Bush mintió sobre su servicio militar, Kennedy aceptó el Premio Pulitzer de un libro que escribió Ted Sorenson. Bush se fue a la cama con los saudíes, Kennedy con la Mafia. Ay».

Telón.

7 comentarios:

Awake at last dijo...

Aaaaaamén.

Mks.

P.D. Me ENCANTA el nombre del teatro, no sabía que existía.

fridwulfa dijo...

Viva Mamet, que Viva.

Estaba su obra en cartel cuando fui a Nueva York, pero tenía que elegir entre él o Aaron Sorkin y opté por Sorkin.

Pensé que sería más fácil que Mamet llegara a Londres, a donde voy con más frecuencia, o que la obra se publicara en papel antes o después.
Ahora lamento no haber aprovechado para ver las dos. Jejeje.

IVÁN REGUERA dijo...

Frid: Menuda decisión...

fridwulfa dijo...

Decisión jodida, si te refieres a eso.

EL INTERNO 16 dijo...

Se ve que Memot... perdon, Mamet, no recuerda que Kennedy no queria ir a Vietnam,(una de las causas por las que le mataron) y que la lucha contra CAstro la heredo de su predecesor, Truman.
Joder... Se nota lo influenciado que estoy por Oliver Stone, ¿no?

IVÁN REGUERA dijo...

Infierno 16: Efectivamente, la Doctrina Truman es la que hico posible el horror de Vietnam, pero Kenedy no deja de ser responsable de miles de muertos rociaditos con Napalm. Eso es impepinable.

Leo dijo...

Joder con Mamet. Lo que es cierto es que el paso del tiempo diluye muchas cosas y descoloca otras. Entre ellas a Kennedy, de cuya ineptitud durante su servicio en la Segunda Juerga Mundial no se ha hablado aun lo bastante. Kennedy no era un santo, desde luego, y como le pasó al "libertador de los esclavos" aka Lincoln, si un pobre imbécil no se lo hubiera cargado antes de tiempo ya veríamos si su mito habría llegado tan lejos... Que se lo pregunten a Ulisses Grant, por ejemplo ;-).

AWAKE: El nombre es bonito, sí, pero yo ya andaba haciendo coñas sobre si a la entrada regalarán botellas de vino o whisky, visto el historial de Ms. Barrymore y de toda la familia en general :p. Digno de hacer una telenovela venezolana como poco, oigan.