lunes, enero 11, 2010

Derechos fundamentales

En una reciente entrevista a EFE, Ángeles González-Sinde hacía hincapié en la palabra blog. Qué cosa más rara, me dije. Lo hacía, pensé, preocupada por desligar a este medio de expresión de la futura persecución a la que serán sometidos sitios “piratas”. Lo curioso es que empezaba bien la ministra, diciendo que se perseguirá a páginas “que se lucran y perjudican a alguien porque EXPLOTAN un producto para el que no tienen licencia ni contrato de ningún tipo y eso no tiene nada que ver con un blog que cita un fragmento o pone un videoclip de una canción”.

Tiene razón. Es de recibo que gente que SE LUCRA por el morro gracias al TRABAJO AJENO sea perseguida. Otro cantar son las prisas con las que se está orquestando esta persecución. Sobre este tema, González-Sinde ha dicho: “La Audiencia Nacional y el juez no pueden demorarse. Están en juego derechos fundamentales”. Es escandaloso que González-Sinde se jacte de que el proceso de actuación judicial sea tan rápido, porque cuando se vulneren otros derechos mucho más importantes que los de un autor o productor el proceso seguirá siendo eterno. Digno del tercer mundo.

Hace unos días, el diario ABC le permitía al empresario Enrique Cerezo poner ‘Los puntos sobre las íes’. Así titulaba el ex patrono de González-Sinde en La buena estrella su articulito, en el que decía que el cine patrio “no puede sobrevivir debido al latrocinio permanente al que se ve sometido en nombre de la libertad”. Como lo leen. Mal empezaba Cerezo, uniéndose al grupito que llama amigos de lo ajeno a los que compartimos archivos igual que antaño grabábamos pelis de la tele en una VHS o el disco de un colega en una casete.

En su articulito, Cerezo seguía llamándonos chorizos: “No se puede justificar el robo en nombre de la libertad. Por favor ¡detengamos esto ya! (las melodramáticas exclamaciones son suyas) El mundo de la cultura ya ha esperado suficientes años una solución”.

Y esa solución se la dará Don Corleone.

Escrito el domingo 10 de enero de 2010.

2 comentarios:

Leo dijo...

Curioso es que las personas a las que se le llena la boca con la palabra "libertad" sean luego las más contrarias a ésta, las más reaccionarias y derechistas; en resumidas cuentas: las más fascistas. Dime de qué presumes y te diré de lo que careces.

Y curioso (y clarificador respecto a lo anteriormente expuesto) que quien se hace pajas con esa palabra sea, precisamente en este caso, un patrono en el sentido más peyorativo del término. Un explotador y un mafioso como Cerezo...

Israel dijo...

Que bonito queda. Que pregunten a quienes vieron los negativos de sus trabajos cambiados a nombre de este señor si eso no es robo.