jueves, febrero 17, 2011

El hombre más peligroso de América

Ahora que el escándalo WikiLeaks sigue candente, recomiendo ver El hombre más peligroso de América, impecable documental sobre la corrupción política, la honestidad y el periodismo. Igual que Obama en el caso WikiLeaks, la filtración de ‘Los papeles del Pentágono’ fue tomada por la Casa Blanca como un peligrosísimo ataque a la seguridad nacional.

A mediados de los sesenta, Daniel Ellsberg era analista del Departamento de Defensa y el Secretario de Defensa Robert McNamara le pidió que elaborara un informe secreto sobre Vietnam. Y empezó a descubrir todas las mentiras y las brutalidades que se estaban cometiendo en nombre de la democracia y que se estaban escondiendo al pueblo norteamericano, gobernado por mentirosos y auténticos criminales. Investigando, Ellsberg descubrió que nada menos que cinco presidentes de EEUU habían mentido sobre Vietnam.

Uno de los momentos más emocionantes del documental es el que muestra a un anciano Ellsberg emocionado, con la voz rota, a punto de llorar como un niño. Y lo hace cuando recuerda una conversación con un activista en contra de la guerra. En aquel encuentro, el pacifista le dijo, orgulloso, que uno de los sus mejores amigos estaba en la cárcel por sus ideas. Y fue entonces cuando Ellsberg se enfrentó a la decisión que cambió su vida y que lo partió en dos: hasta que cumplió 40 años hubo un Ellsberg y a partir de ese día otro muy diferente.

Fue entonces, en 1971, cuando decidió filtrar al New York Times su demoledor informe de 7.000 páginas. Su carrera y su privilegiado estatus social no pudieron hacer nada ante la culpa y la necesidad de ser honesto y justo. Y el peón del sistema que ayudó a sostener la guerra de Vietnam se convirtió en enemigo de los poderosos y protagonista de la primera gran filtración de la historia, un hito del periodismo.

La nota amarga de toda esta historia de rectitud y valor es que, como en el caso WikiLeaks, su filtración no afectó en absoluto a la opinión pública ni al estado de las cosas. Richard Nixon, uno de los mayores delincuentes que ha habitado el despacho oval, y han sido unos cuantos, volvió a ganar holgadamente las elecciones. Escrito el domingo 13 de febrero de 2011.