viernes, septiembre 09, 2011

Carta de Richard Gage, de Arquitectos e Ingenieros por la verdad sobre el 11-S

Colegio oficial de Arquitectos en Madrid . FUNDACIÓN ARQUITECTURA COAM, C/ PIAMONTE Nº 23, MADRID.

Estimados compañeros de la construcción profesional: Durante los últimos años, se han presentado cuantiosas pruebas científicas que ponen en evidencia que la teoría oficial ofrecida por las autoridades federales estadounidenses no explican adecuadamente los colapsos de las tres torres. Los Arquitectos e Ingenieros Por La Verdad Sobre el 11-S exigimos una nueva investigación, debidamente financiada, con todo el poder judicial para citar los testimonios de altos cargos, tanto del Gobierno como de empresas y corporaciones.

Entre las Pruebas más destacadas: Más de cien funcionarios de rescate han declarado, bajo juramento, haber escuchado y visto explosiones, dentro de los edificios y en sus sótanos, previas a y durante los derrumbamientos de ambas Torres Gemelas y del WTC7. Estos testimonios fueron grabados y fue necesario un pleito por parte de la FOIA y el periódico New York Times para poder obligar la desclasificación de este documento audiovisual. También son numerosos los testimonios de destellos de luz de descargas explosivas. Todos los videos del evento revelan que los tres edificios se demolieron de manera explosiva y simétrica. En el caso del WTC7, de 47 plantas, su destrucción fue exactamente la misma que la de cualquier demolición controlada de la historia.

El edificio WTC7. Lo que más perjudica la versión oficial:

• El colapso simétrico, a la velocidad de caída libre, en 6,5 segundos, de un edificio de 47 pisos. No impactado por ningún avión, se derrumbó impecablemente, en un montón compacto, exhibiendo así todas las características clásicas de una demolición controlada, una ejecución perfecta.
• El "colapso" repentino y espontáneo.
• Los numerosos testimonios de explosiones en la planta baja un segundo antes del inicio del colapso.
• El colapso simétrico, por el camino de mayor resistencia, a través de los pisos inferiores, a casi la velocidad de caída libre. Es decir: las columnas no ofrecieron resistencia y tuvieron que haber sido "eliminadas".
• Toneladas de metal fundido en los sótanos encontradas por los trabajadores de demolición.
• La huella química del agente incendiario “Thermite” (de alta tecnología incendiaria) que se encontraba en todas las muestras de los restos y polvo.

Se puede revisar todas las pruebas y demás datos en AE911Truth.org. Por favor, observe atentamente las pruebas y considere firmar nuestra petición. Es crucial que lleguemos a ser mil los arquitectos e ingenieros que exigimos una nueva investigación antes de que sea demasiado tarde.