jueves, abril 02, 2009

DIÁLOGOS

La sal de la tierra es uno de los film más adelantados en el tema del feminismo entendido como lucha igualitaria. La de verdad, no la del ministerio de Bibiana. En La sal de la tierra los hombres tienen que cuidar de los hijos y hacer la colada mientras las mujeres se la juegan en los piquetes. Y muchos maridos no lo saben llevar:

Ella: ¿No has aprendido nada de esta huelga? ¿Por qué te asusta tenerme a tu lado? ¿Sólo tienes dignidad quitándome la mía?
Él: ¿Hablas de dignidad después de comportarte así?
Ella: Sí, hablo de dignidad. Los jefes anglos te desprecian y por eso los odias. “Quédate donde estás, sucio mexicano”, eso dicen. ¿Por qué me mandas que me quede donde estoy? ¿Te sientes mejor teniendo a alguien por debajo?
Él: ¡Calla, dices tonterías!
Ella: ¿A quién pisotearé yo para sentirme mejor? ¿Y de qué me serviría? Yo no quiero a nadie debajo de mí, ya estoy bastante abajo. Quiero subir y que todo suba conmigo.
Él: ¡Cállate ya!
Ella: Si no lo entiendes eres tonto. ¡No puedes ganar esta huelga sin mí! ¡No puedes ganar nada sin mí!

(Él levanta la mano, parece que la va a pegar)

Ella: Las viejas costumbres. No vuelvas a hacerlo nunca. Nunca. Me voy a la cama. Duerme donde quieras excepto conmigo.