
No sé si Quintano leyó mi entrada del viernes pasado, pero si ha sido así, me siento orgulloso de que lo haga un tío con su talento.
¿Y qué decir de lo de ayer? Poco puedo. A mi resaca física -por culpa del baño de champán en casa de NAPALM- se le une la resaca cerebral. No tengo neuronas suficientes para resumir cómo me sentí ayer, gritando arrebatado, viendo a un país unido en el “podemos”, viendo el soberbio gol del Niño, observando a Arconada en el palco y a su camiseta en el campo, al pobre Manolo el del Bombo, que hace poco se divorció por abandonar a su parienta por 'la roja'.
Gracias a todos. Y gracias a Juan Fran por haberme mandado esto:

Gracias a los de la Eurocopa del 64, a los subcampeones de Europa en el 84 y a los gigantes bajitos de Aragonés.
1 comentario:
Gracias a ti por escribir así de bien.
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