jueves, junio 19, 2008

Comisaria y compañía

Un tipa llamada Viviane Reding, que es comisaria europea de Telecomunicaciones, dijo esta semana no descartar que las operadoras europeas nos empiecen a cobrar por, atención, RECIBIR llamadas. Sí, como lo leen, amigos. Por RECIBIR.

Según el Financial Times, las rebajas forzadas por los reguladores europeos podrían hacer que las operadoras creen nuevos cargos para nosotros, sus clientes. Y uno de esos sería ¡cobrarnos por recibir llamadas! Además de cornudos, apaleados. Cuando el Financial Times le preguntó a la señora Reding sobre si la CE permitiría semejante atropello, respondió: "¿Por qué no?".

A continuación, se limitó a lavarse las manos (un gesto muy político) para rematar: "No creo que los modelos de negocio sean algo que tengan que decidir los comisarios europeos, es algo de los operadores".

La burócrata no creer “que los modelos de negocio sean algo que tengan que decidir los comisarios" y “hay que dejar evolucionar al mercado”, aun viendo posible que esta medida “distorsionaría todo el mercado”.

Yo no sé si distorsionaría el mercado, pero sí mi vida diaria. La razón es sencilla: si eso sucede, me plantearé seriamente no usar más un móvil. O usaré uno como esté:


¿A que es chulo?

4 comentarios:

Leo dijo...

Se ve que en todas partes hay Zetapeístas, peperos peseteros y demás chusma. Va ser que Europa no empeiza en los Pirineos, si no que lo que empieza (o más bien lo que continúa más allá de Andorra) es ESPAÑA :p.

Y el móvil ese es muy chulo, sí.

"Donde hay un duro ¡a por él!". (Provervio conservador / empresarial).

Otis Driftwood dijo...

Pues ya se sabe: a generalizar los "cuelgas", aunque creo recordar que Timofónica también quería cobrar por ellos...

israel yojimbo nava dijo...

Según me han dicho que en USA cobran por recibir llamadas. Eso si, hay compañías para contar los dedos de los pies, las manos y las de los demás. Y por tanto, seguramente, será el minuto de lo más barato.

especies dijo...

Sí que mola ese móvil, y en lugar de mensajes mandaríamos frases lapidarias.