miércoles, octubre 21, 2009

Ni puta gracia

Me gusta ver grandes momentos del programa de televisión de los Monty Python con mi amigo NAPALM. La última vez que nos deleitamos con un maratón Python volvimos a recordar, melancólicos, que hoy esos programas serían imposibles. De ver, de producir, de entender. No hay cadena, ni productor, ni público para esos programas, porque no los entenderían.

Hemos bajado el listón, perdido calidad y masacrado la excelencia en todas las parcelas de la vida y el humor no se iba a librar. Lo notas en la vida diaria, cuando te sales un poco de la senda segura de los amigos, cuando conoces a otra gente y descubres lo que esa gente entiende por humor. Y te cagas en todos ellos.

El lunes pasado escribía Enric González en El País sobre este tema. En un artículo titulado ‘Humor’, citaba a su vez un artículo de Jeremy Clarkson, presentador del programa de humor británico Top Gear. Clarkson escribía en The Times sobre la alarmante estupidez de la sociedad británica y señalaba que el humor de los Monty Python no lo emitiría hoy ni una puñetera televisión.

Lo que cadenas, productores, comicastros y público entienden en la España de hoy por humor es es realmente patético, y cuando alguien me manda por correo electrónico alguna de esas bazofias televisivas me entran ganas de escribirle que se vaya a joder a su puta madre, pero como soy educado y un cagón, lo zanjo no contestando al correo.

Remataba así Enric González su artículo: “Prueben a ver algún viejo sketch de Tip y Coll: se encuentran fácilmente en Internet. Después de verlo, recuerden si han reído. Y cavilen sobre si vamos a mejor o a peor”.

Esctiro el domingo 18 de octubre de 2009.

6 comentarios:

Dani dijo...

Totalmente de acuerdo, no hay más que ver el sketch sobre la jarra y el vaso de agua para darse cuenta. Además, es jodido que al de Cruz y Raya le den una cabecera que en infografía supone un pastón, cuando con mucho menos producción se puede hacer reir, si es que, claro, tienes gracia

IVAN REGUERA dijo...

Dani: Podría empezar a dar nombres y no parar. Estamos rodeados de gente que se cree graciosa y es para colgarla.

Un drama tan grande como ver lo que le hacen leer a Wyoming.

Ups, he dado un nombre.

Juan Fran dijo...

En España el humor actual se limita a hacer chistes de políticos.

IVAN REGUERA dijo...

Juan Fran: O de famosillos de medio pelo.

Leo dijo...

Pero si al menos fuesen graciosos... Pero es que ni eso, oigan.

Por fortuna soy de los que tiran casi siempre de DVD y han llegado a la conclusión de que la TV, por sí misma, no vale un carajo salvo para ver lo que estoy reproduciendo en el antedicho DVD, así que ya no me caliento la cabeza desde hace mucho tiempo.

IVAN REGUERA dijo...

Leo: Ya somos dos.