martes, septiembre 29, 2009

Fallos

Como cada año, parece que ha habido “fallo” del jurado de San Sebastián. Premio al mejor actor para Pablo Pineda, que se interpreta a sí mismo en una peli llamada Yo, también. La característica que hace diferente a Pineda frente a monstruos de la talla de Robert Duvall o Ricardo Darín, que presentaron en Get Low y El secreto de sus ojos, no es cinematográfica: sufre síndrome de Down.

Puede que el trabajo de Pablo sea acojonante, pero me da que han convertido un festival de prestigio en una parroquia. No es para sorprenderse, también los Goya premiaron a un tal “Langui”, minusválido, por hacer de minusválido. Y los Oscar le dieron un premio a la muda Marlee Matlin por hacer de muda. Si unimos el gustito de las academias y jurados por premiar papeles de alcohólico, ciego, parapléjico, mudo, sordo, cojo, manco o bobo, imagínense si además los “actores” lo son realmente.

Y el señor Pineda de bobo no tiene un pelo. Lo descubrí por primera vez en el documental La vida con síndrome de Down (2005), y disfruté entonces de toda su inteligencia, su vehemencia, su lucha, su humor. Puede que el trabajo de Pablo sea la de dios, pero me temo que jugar y ganar en una liga mayor como la de Sanse es un despropósito.

Pineda ha conseguido con este premio lo contrario que él predica: que le tengan lástima, que le perdonen la vida.
Mientras un jurado se ha lavado la conciencia y se ha ido a casa entre abucheos pero de un comprometido que te cagas, la gran favorita en San Sebastián, El secreto de sus ojos, está arrasando en Argentina, competirá en los Oscar y va a funcionar bien en España y en otros países.

¿Y quién se acordará entonces de Pablo Pineda? Nadie… excepto los Goya. Me temo.

8 comentarios:

Leo dijo...

Interesante asunto este. Y delicado, si se ha de tratar en sociedad y delante de la giliprogresía habitual. Porque algo parecido argumentaba yo el otro día ante algún compañero de trabajo que me miraba raro, como si llamar a las cosas por su nombre en este caso estuviese mal. No he visto la peli ni ganas que tengo, pero está claro que el premio que le han dado a este chico se lo han dado por ser retrasado, no por hacer de retrasado. Y claro, eso no se puede decir...

Lo que me ha sorprendido leyendo el post es el tema de los abucheos al veredicto. Porque tal y como está el percal (e insisto, hay veces en que en esta mierda de suciedad progre no se puede decir que el caballo blanco de Santiago es blanco, aunque lo sea) los abucheadores bien podrían haber terminado denunciados en una comisaría, y estigmatizados de por vida.

¿Y quién se acuerda hoy de Marlee Matlin? Al menos la chica era guapa, eso hay que reconocerlo ;-).

MBI dijo...

De acuerdo, aunque con dudas, porque el no haber visto la película, me incomoda.

Dani dijo...

No he visto la película y sé que Pineda tiene dos carreras universitarias; aún así, creo que hay un tufillo de buenismo en el asunto bastante hipócrita y no se entiende por ejemplo que los mismos pro-abortistas que están tan contentos de serlo, hagan elogio de estos problemas, es más, me parece una contradicción

Leo dijo...

DANI: No se podría haber expresado mejor: Nada peor que el "coolismo" que rodea a todo este asunto. Es pura parafernalia vacía, como la caridad navideña y tantas otras cosas. Mi propia novia, futura mujer, también es minusválida (a causa de una escoliosis) y aunque se alegre por el chaval, tampoco acaba de verlo muy claro: coincide en que lo único que ha despertado todo esto en los demás no es admiración, si no un poco de lástima. Y eso, evidentemente, no ayuda ni al colectivo de minusválidos en general, ni al de afectados por SD en particular. "Cuanto más desapercibidos pasemos mejor, porque será señal de que estamos más integrados en la sociedad". Pues eso ;-).

Awake at last dijo...

No he visto la de Pineda, pero sí "El secreto de sus ojos", y he de decir que es MAGNÍFICA, difícilmente superable (y cuidado, que no tiene nada que ver con "El padre de la novia", esto es un thriller de primera)

Mks.

Manuel G. dijo...

El problema que corroe al cine español es el mismo que corroe toda la cultura del país, y de todo Occidente, pero en el cine de manera más estupidamente concentrada: se confunden ideales y deseos con la realidad.

En el cine español la gente es compresiva, tiene buenos sentimientos, prima el amor etc etc etc...en el trabajo habrá un jefe razonable; en la pareja, la compresión, el diálogo existen...

Pero señores ¿alguien puede decir lo que hay ahí afuera?

¿Cuantas parejas habéis visto entre una chica guapa y un chaval con síndrome de Down?

Y ojalá fuera de otra manera.

Juan Fran dijo...

Esto es cómo en la peli de Marathon Man, que el Dustin Hoffman para actuar en una escena en la que tenia que salir agotado, no actuaba, simplemente se corría un par de vueltas a Central Park.
Pues vaya actuación...

Gabacho festivalero dijo...

Aqui hay temita.

No he visto la pelí asi que me andaré con pinzas.

1- En mi corto en 35mm, el protagonista tiene sindrome de Down y NO hace de si mismo. Esta genial en momentos, bueno en muchos otros, correcto en el resto.

2-Pineda, hace realmente de sí mismo????. Me extraña trantandose de ficción? o es un documental?

3- Ahora sí, por muy bien que lo haga, esta realmente a la altura de un premio como el de mejor actor en San Sebastian?
O el jurado se ha dejado conmover por la labor de un chico con sindrome de Down?
Si es así esto le resta credito también al premio de interpretación a Lola Dueñas.
Que parece que si se la premia a ella hayq ue premiar al otro, o vece versa.

Paso lo mismo en Cannes hace unos diez años con la magnifica peli de El octavo día, premiando a Auteuil y a Pascal Duquenne, el chico con sindrome de Down.

Muchas preguntas al aire.