martes, febrero 05, 2008

POPULARIDAD

Desde hace ya tiempo, el amigo Clot siempre me recuerda lo mismo a cuenta de mi blog: “Me gusta mucho, pero a veces sólo te hacen la pelota o te dicen lo bien que escribes, os chupáis mucho la polla, parecéis una secta”.

No estoy del todo de acuerdo con su tajante crítica, pero sí reconozco que a veces echo de menos que alguien escriba: “Mira, sin acritud: no tienes ni puta idea de lo que estás hablando y lo has contado mal”. Yo, que soy lector de blogs además de escritor, sé que cuando algo no te gusta, generalmente no lo comentas. Y cuando no tienes nada que comentar, no lo haces y punto.

Ayer por la noche, resucité ante NAPALM, mi Pepito Grillo, un eterno debate sobre las relaciones que la gente mantiene en la red. Cuando le comenté que estaba organizando una cena con los amigos que me había hecho en tres años en el blog, me contestó categórico: “Tú estás loco”. Esperaba de él algo parecido, porque siempre me ha tocado los huevos con esto de las relaciones interneteras. Le intenté explicar que esto era una cena de gente que ya conocía, de gente que me apetecía conocer mejor o que me apetecía conocer a secas.

Con rostro de “pero-qué-me-estás-contando” dejó que acabase mi explicación y decretó: “Los comentarios no enriquecen tu texto, no me gusta toda esta… popularidad”.

Después de cinco vinos y tres platos de olivas, regresé a casa, pero me quedé con la murga. “Popularidad”, había dicho NAPALM. ¿Pero qué popularidad? ¿La del chico popular del pueblo, la de la chica popular que anima a Skyper, capitán del equipo de baloncesto? Ser popular era malo en comparación con… ¿Ser impopular? ¿No ser?

Empezó desde casa la lluvia de mensajes, algo tradicional cuando a NAPALM y a mí se nos ha quedado algo en el tintero. En su primer mensaje, me repetía que los comentarios arruinan ciertos discursos personales. Yo le contesté que si lo mío era “popularidad”, después de abandonar mi muy leído blog en Periodista Digital para ir a mi bola, no lo captaba. Él respondió que la selección y el fracaso nos acercan a uno mismo y a la literatura propia.

¿Por qué el fracaso es más rico que la popularidad?, me preguntaba. Ninguno de los dos, le contesté, ayudan en nada, porque son dos procesos paralelos a lo que haces con honradez. Si el fracaso (“nadie me entiende y por eso soy la de dios”) o el éxito (“los que me critican son unos fracasados”) modelan tu trabajo, MAL.

En esto NAPALM estaba de acuerdo: veíamos el éxito y el fracaso a toro pasado. Pero matizó en el mismo mensaje de texto: “¿No debería ser el popular quien más dudas tuviera tal y como ve la realidad que le rodea? El fracaso sigue creando dudas e incertidumbres”. Mi contestación fue: “Definitivamente, a mí me gustan los populares que en el fondo se sienten fracasados”.

NAPALM se ratificó en lo poco acertado de la cena del 23 F, yo me ratifiqué en considerarla una bonita oportunidad para pasarlo bien, frivolizar, conocer.

Y pensé también que, una vez más, nos estábamos tomando demasiado en serio.

14 comentarios:

Awake at last dijo...

Los blogs son sólo un medio, y además hay gente que ni siquiera lee los comentarios... Deberías invitar a Napalm a la cena, así seguro que no nos aburrimos, XD

Mks.

Israel "Yojimbo" Nava dijo...

Ya sabes mi opinión, Iván. Es la misma que la de Awake. Lo del 23F es un paso lógico y normal (como suena, ¿eh?), y eso lo aprendí cuando descubres a la primera persona, que es la que menos te esperas, que te dice que le gustó algo que escribiste. Hasta ese momento las estadísticas y visitas servían para "cuantas más mejor", pero luego los números cambian radicalmente. Ahora los veo como potenciales colegas a los que les importa o interesa algo de lo que digo.

Pensar en el éxito o en el fracaso puede distraerte de tu meta, que puede ser escribir, hacer cine, etc... Todo depende de cómo te sientas realizado. Y también del concepto del fracaso y del éxito.

Pero como decían al final de Conan "esa ya es otra historia" :)

Marta G.Brea dijo...

Entono el mea culpa, porque creo que en lo de halagar me llevo la palma. Pero también me gustaría decir que jamás en mi vida he hecho la pelota. Si digo algo es porque así lo creo.

Quizá debería ser más irónica, eres un CAFRE, Iván, y no es la primera vez que te lo digo.

Apa, vente a la cena o a la copitas, así me firmas también el libro ;-)

Cinderella 23:59 dijo...

Correteando por la red , la endogamia de la red como yo le llamo, he llegado a ti,la verdad que me alegro, no estoy chupándote la polla, que ya me fui a proyecto hombre por esta adicción, y he descubierto un post interesante muy manoseado el tema de la gente "corriente" que circula por la red, pero me incluyo en ese mundo de redes y también me dejo atrapar de vez en cuando por las personas tan reales como yo, sí, estoy a favor de los momentos de piel,eso sí, recordándo que no somos ni duendes, ni seres mágicos que en realidad somos tan prosáicos como la vida misma.

Cinderella 23:59 dijo...

P.D.:Tengo un serio problema con las tildes jajaja, esto ha sido una reflexión en voz alta...

manuel g. dijo...

A veces también hay que tener valor para reconocer el mérito de alguien.

Es verdad que hay mucho ensalzamiento interesado en nuestra sociedad, pero ¿qué abunda más, el peloteo, o los celos, la envidia, el odio a los méritos de los demás?...

Gabachadas a diestro y siniestro dijo...

Desde luego eso si que es comerse el tarro.
Que te apetece la cena, pues ya esta!
No hay nada malo en ello.
A menos que seas menos popular despues de la cena, jejejej.


Anda, a vivir la vida.

Natxoman dijo...

JaJaJa...
Créeme, querido, no sabes lo que es ser realmente popular. He llegado a hablar con desconocidos que me preguntan por mi madre, La Txiki, y yo me quedo a cuadros.

No eres Mini Vanilly ni una cara bonita encumbrada por una campaña de mercadotecnia. Dices cosas con las que la gente se identifica (o revuelve en su silla), disfruta, repiten y comentan. Generas comunicación, una pequeña comunidad y cada vez de luz más limpia y menos sombría. Haces de este un mundo mejor para tí y das pinceladas de felicidad a tus lectores.
Eso es lo que cuenta.
Tener amigos y conocidos no es una cosa de la que avergonzarse. Todo lo contrario. Es lo que distingue al mono desnudo del mono con pelo.

Un beso, tu icónico hermano.

fridwulfa dijo...

Chico, yo creo que exagerais ambos y creo también que cuando os poneis filosóficos, la pedantería os rezuma por los cuatro costados.

Que no digo yo que haya que chuparse la polla por sistema, pero tanto aquí como en el blog de periodistadigital has creado debates y polémicas de lo más interesantes en las que nadie ha tenido el más mínimo problema en llamarte ignorante, cateto, creído, gafapasta, niñato, nicolasito gazmoño... ¿sigo?

Pues eso, que os relajeis ambos y que te pongas de una puta vez a mirar lo de los restaurantes que nos pilla el toro y me veo la noche del 23 cenando en el mcdonalds, petardo.

Awake at last dijo...

¿Nicolasito gazmoño? De ese no me enteré yo, pero lo más divertido era cuando se peleaban por determinar si eras de izquierdas o de derechas, X-S

Y... (léase en tono Corleone) como nos toque cenar en una franquicia nacional (Flips, Tobillo...) o yanqui (McPorras, Kataki Fray Chiste...), entre Marta, Frid y yo te vamos a dejar que ni la Malasaña a los franceses, XDDD

Mks.

Marta G.Brea dijo...

Jajaajaaa... me parto de risa con vosotras dos!

Cuidadín, Iván, que entre las tres, tus brujas pesadilla, te podemos volver a sabotear tu melindroso blog y de paso esa Kedada tan cuestionada. Huy, perdón por la K!

IVÁN REGUERA dijo...

Awake y Marta: Napal ya fue invitado, pero dijo que pasaba. Firmo yo el libro por los dos.

Cinderella: Me alegra que hayas superado esa adicción. Todo hay que hacerlo con moderación...

Gabacho: Que no te quepa duda. Mi polularidad bajará más puntos que la de Rudolf Giuliani.

Natxoman: Me alegra que te guste el nuevo rumbo de mi blog y el de mi egocéntrica persona.

Frid: ¡Sigue! ¡Dame caña, dominatrix!

fridwulfa dijo...

Jijiji. No me tieeeenteeees, rubio, que la carne es débil.

Leo dijo...

En lo que a mí respecta, como yo soyuna persona odiada y vituperada a partes iguales, escribo en mi web y en Computer Age sólo por retroalimentar mi onanismo permanente. Ser popular es señal de que algo marcha mal... :p

Y si nos atenemos al cine, sobre todo al americano, ser popular = ser gilipollas xD.