martes, febrero 02, 2010

Doblaje y fascismo

Las veces que he visitado Barcelona, alguien me ha intentado convencer con esta matraca: los medios magnifican el peligro del nacionalismo, todos los catalanes no somos nacionalistas y la vida en Cataluña es como en cualquier otro lugar. Como he crecido en Bilbao, me conozco el tralará. No cuela. De momento, los cines madrileños de la cadena Renoir no son atacados con pintadas fascistas. Así que de “como en cualquier otro lugar” nada. Magnificarán algunos medios, pero la foto que acompaña este post (“Este cine margina el catalán”, pintado en la fachada del cine Renoir Les Corts) lo dice todo: pintadas fascistas por ejercer su democrático derecho a la huelga y por negarse a proyectar cine doblado al catalán.

Dos de cada tres cines catalanes cerraron ayer para protestar contra la nueva Ley del Cine Catalán, arbitraria política lingüística que puede hundirles el negocio. Este atropello supuestamente legal que promueve el Govern se tramitará por vía de urgencia y obligará a que la mitad de los largometrajes sean doblados al catalán.

Ayer El periódico de Cataluña publicaba un editorial bochornoso que arrancaba así: “Recurrir a la huelga –en realidad, un cierre patronal– es desproporcionado por mucho que los exhibidores tengan derecho a defender sus intereses comerciales”. Este panfleto ha tenido la desvergüenza de ver desproporción en la protesta, no en la imposición facha. Seguía el editorial, y de forma bastante rastrera: “Han convocado la protesta para el lunes coincidiendo con la entrega de los Premis Guadí del cine catalán, aunque niegan la relación entre una cosa y otra. Más bien la razón debe de ser que el lunes es un día con poca afluencia de público”.

No ven los de El periódico ninguna intromisión totalitaria, sino un “intento de normalizar lingüísticamente un ámbito cultural en el que el catalán es prácticamente inexistente”, justificando, además, “medidas que solucionen un déficit alarmante”. Señores de El periódico: para que sean plenamente coherentes, para superar ese déficit, les aconsejo algo: a partir de ahora, que en todas las colecciones de cine de Hollywood de su periódico se lea en la carátula que están SÓLO DOBLADAS AL CATALÁN.
Nota: Que el doblaje es un asco en cualquier idioma lo dejamos para otro post.