martes, noviembre 11, 2008

QUÉ LEER VOLKSWAGEN

Indignarse ante cierto tipo de certámenes literarios no tiene demasiado sentido, lo mejor es despollarse. Como con casi todo hoy. Hace poco, y por casualidad, llegué a una página (revista ‘Qué leer’) donde informaban sobre un concurso o premio llamado QUÉ LEER VOLKSWAGEN. Los fabricantes de la empresa que tan bien impulsó Hitler están interesados por la literatura.

¿De qué va la cosa? Leo: “La temática es libre, pero las obras deben reflejar los valores QUÉ LEER VOLKSWAGEN: optimismo, amistad, fomento de las nuevas tecnologías y sostenibilidad”. Vamos, que la temática es libre, “pero”. ¿Es libre o no es libre? ¡¿En qué quedamos?! ¿Se imaginan al jurado, acompañado de los esbirros volkswaguianos?

- Hombre es una novela arrebatadora, con un personaje curradísimo.
- Ya, pero es muy siniestra, es triste, el personaje está siempre solo…
- Y es muy poco sostenible.
- No hay nuevas tecnología en la Praga de principios del XX.
- Convertirse en insecto, ¿a quién se le ocurre?
- Hombre, bien pensado, el protagonista se convierte en cucaracha, tiene algo que ver con el escarabajo de Volkswagen…


El pobre Kafka jamás habría podido ganar el QUÉ LEER VOLKSWAGEN. Lo gana, leo, una “emotiva obra en que nos muestra cómo la protagonista cae en un pozo tras la muerte de su marido y el descubrimiento de su infidelidad con su mejor amiga. A partir de ahí remonta con valentía su vida, toma las riendas de su destino y aún le sobran energías para echar un cable a la gente que tiene cerca”. Asombroso.

Sigo leyendo lo que me cuentan los volkswaguianos, con tono de carrera de caballos o de semifinales de Operación Triunfo: “La llegada de los primeros originales permite hacer una primera cata en los temas que más interesan a nuestros autores. Las novelas con un contenido que implica reflexión existencial o un replanteamiento de los valores del protagonista se ponen en primera posición con un 40% de las obras presentadas. Eso sí, como segundo tema, uno de los clásicos imbatibles de la literatura universal: las historias de amor, que con un 30% les van pisando los talones” (literal, no es coña).

¿Y el jurado? Ay, amigos. Es de un selecto y riguroso que le deja a uno muy tranquilo. Entre las eminencias que juzgan tus trabajos destaca Alberto García, empleado de Volkswagen. Dicen de él que está licenciado en Administración de Empresas y es “aficionado a la lectura”. Ah, bueno, entonces bien.

Junto a él, tenemos al gran Boris Izaguirre. De él dicen que trabajó como guionista de televisión en Sudamérica y que hoy colabora con diversos medios, entre ellos El País, Fotogramas y la revista gay Cero. También nos recuerda que ha publicado los notables ensayos ‘Morir de glamour’, ‘Verdades alteradas’, ‘Fetiche’ y ‘El armario secreto de Hitchcock’.

Los volkswaguianos se olvidan, ay, qué despiste, que Boris se pasó años enseñando el culo en un programa de triste memoria que conducía Javier Sardá. Si hay algo que me pasma de este mi país es que nadie paga por pecados pasados. Uno puede hacer de chapero mediático y luego ganar el Planeta y ser jurado de prestigiosos premios. En España, sea cual sea tu pasado, no pasa absolutamente nada...

Yo a esto de QUÉ LEER VOLKSWAGEN no lo llamaría concurso, lo llamaría rifa, que es donde algunos consiguen su prestigio.

Escrito el domingo 9 de noviembre de 2008.

4 comentarios:

dani dijo...

La cosa está mal, muy mal. Ya sólo queda que convoquen este tipo de premios para el rastrillo de Nuevo Futuro y que el jurado lo formen Blas Piñar y Jiménez Losantos; a lo mejor así nos tocaba un muñequito antiestrés para aguantar a éstos, que seguramente presumirán ante sus amistades de no estar amañados

IVAN REGUERA dijo...

Dani: Malita, sí. La cosa está muy malita. Ves cosas de un gilipollas profundo que asustan, la verdad.

Weidner dijo...

Sobre el jurado, es normal que esté el director de Qué leer, no podía faltar un editor independiente y había que meter algún empleado de Volkswagen.El que no pinta nada allí es el Boris Izaguirre.

Respecto a las deliberaciones sobre Kafka, en Praga si había nuevas tecnologías a principios del XX. Ya existía Skoda, empresa que, mira por donde, hoy pertenece a VW.

Por cierto, a mi siempre me ha gustado el escarabajo de VW. ¿Habeis viajado alguna vez de pié por fuera del coche subidos al estribo? ¡Que tiempos aquellos!

Un saludo.

Leo dijo...

WEIDNER: Yo soy uno de esos que han viajado en el estribo de un Escarabajo. Despacito, eso sí, que además iba con una curda del copón ;-). Qué tiempos aquellos...

Y a mí también me gusta mucho el Escarabajo, tanto en antiguo como el nuevo (más el antiguo, eso sí). Hay que reconocer que es una obra maestra del diseño industrial, como lo son la Vespa o el Jeep.

Respecto a lo del premio paso de opinar... Se definen ellos mismos, oigan ;-).