miércoles, junio 01, 2005

A Anson le va el rollo bollo




Los diarios gratuitos ya copan el 40% de mercado, los digitales avanzan brutalmente en su captación de lectores… Los de papel no saben qué hacer para no fenecer. Tuvimos discos, libros, DVD's, enciclopedias, cómics, guías de viajes…

Pero el surrealismo total ha llegado de la mano (derecha) de La Razón, que ya de por sí había apostado por curiosas promociones como las de las baterías de cocina, cartillas de parques de atracciones, chorradillas de Los Simpsons o un horno que anunció Terelu Campos.

¿Qué han inventado sus genios de marketing esta vez? Junto al diario, y por la mañanita, sus lectores recibirán… ¡dos croissants!

No es broma, ya lo han anunciado por la tele. A partir del 6 de junio y de lunes a viernes, la gente de Anson regalará dos piezas de bollería industrial, a ver si cuela. Así, cada desesperado quiosquero recibirá junto a su paquete de diarios, una caja de bollos envasados al vacío. ¡Llega la papelería-pastelería! ¿No dicen que estamos en la era de la fusión, pues toma dos tazas (y dos bollos).

Dicen que el objetivo de La Razón es “aumentar sus lectores matinales” y miedo me da que empiece con esto una guerra comercial: El país pinchos de tortilla, El Gara botellas de txakoli, El diario montañés latas de anchoas de Santoña, El Faro de Vigo pulpitos a la gallega… Y así.

4 comentarios:

fridwulfa dijo...

Oye, pues ya que se ponen, que lo acompañen de un termo con café para bajar el suizo, que eso de tener que usar el dedo para empujarlo es muy malo.

Carlito Brigante dijo...

De lo que estoy seguro es que si te comes los bollitos en cuestión y después te lees el periódico, el baño va a ser tu objetivo número uno. ¿Podían incluir en el pack, papel higiénico de ese tan moderno que anuncian con capa absorvente?

Anónimo dijo...

Creo que con el times dan taza de té, dos por una si lo pillas a las 5 de la tarde!!!Carlos,el papel, es el periódico en sí,que no te enteras.Lees,comes,cagas,y te limpias con el periódico.

I.Rokandio dijo...

Era yo el de antes.