viernes, abril 22, 2005

Leo en El Semanal Digital: “Ayer, en su sección "Nunca te acostarás sin saber una o dos cosas más" (nombre bastante poco original, dicho sea de paso), Buenafuente consiguió en menos de cinco minutos burlarse de Benedicto XVI (Ratzinger Zeta), Aznar ("es como Cantinflas: con bigote y los pantalones caídos") y Berlusconi ("es capaz de robarte cualquier cosa, hasta la novia"). Este tipo de ofensas deberían obligarle a, al menos, pedir perdón”.

Ya le acusan de blasfemo, progre y basto. ¡Qué genial! Esperemos que sus jefes no se tomen muy en serio estos absurdos ataques de los políticamente correctos (tirando por la derecha) y que le sigan dando cancha.

Por cierto, ayer en la tele le preguntaron a un crío de unos diez años qué hacía el papa, cuál era su función. El chaval dijo todo seguro: Dar el “URBIS TURMIX”. En un futuro podría entrar en la plantilla de Buenafuente, no me digan que no...